Una ONG alerta de la inminente ejecución del primer manifestante detenido en las últimas protestas en Irán

Hengaw denuncia la inminente ejecución de Erfan Soltani tras un proceso opaco ligado a las protestas en Irán y reclama acción urgente internacional.

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Una protesta en Estados Unidos para denunciar la situación de violencia policial en Irán Europa Press/Contacto/M. Scott Brauer

Una protesta en Estados Unidos para denunciar la situación de violencia policial en Irán Europa Press/Contacto/M. Scott Brauer

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La ONG kurdo-iraní Hengaw ha alertado de que el joven iraní Erfan Soltani, de 26 años, se enfrenta a una ejecución “inminente” tras un “proceso judicial rápido y opaco” después de ser detenido en el marco de las recientes protestas antigubernamentales en Irán por la crisis económica y el deterioro del nivel de vida.

De acuerdo con la organización con sede en Oslo, la condena a muerte contra Soltani, vecino de la ciudad de Fardis —en la provincia de Alborz— podría ejecutarse este miércoles, mientras que sus familiares no han tenido acceso a datos sobre su expediente judicial.

El joven fue arrestado el pasado 8 de enero en las inmediaciones de su vivienda en Fardis y, apenas cuatro días más tarde, las autoridades iraníes comunicaron a la familia que había sido sentenciado a la pena capital en un procedimiento acelerado. Su hermana, que ejerce como abogada, trató sin éxito de asumir su defensa.

Hengaw ha subrayado que la previsible ejecución “constituye una clara violación del Derecho Internacional”, en particular del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y supone “una ejecución extrajudicial” al habérsele negado “el acceso a un abogado, una defensa efectiva y un juicio independiente”.

“La tramitación apresurada y poco transparente de este caso ha aumentado las preocupaciones por el uso de la pena de muerte como herramienta para reprimir las protestas públicas”, ha señalado la ONG, que ha pedido a la comunidad internacional que adopte “medidas inmediatas para detener la ejecución”.

Fuentes citadas por IranWire sostienen que Soltani fue condenado por el delito de “enemistad contra Dios”. Personas cercanas a la familia han indicado que las autoridades han autorizado una última visita antes de la aplicación de la sentencia.

El caso de Soltani se suma a otras ejecuciones vinculadas a las protestas antigubernamentales desatadas en 2022 tras la muerte bajo custodia policial de la joven kurda Mahsa Amini. Uno de los primeros ejecutados fue Mohsen Shekari, sentenciado por herir “intencionalmente” a un guardia de seguridad con un cuchillo largo y por bloquear una calle en Teherán.