La ONG Comisión para los Desaparecidos y las Víctimas de la Violencia (KontraS) ha hecho público que su coordinador adjunto, el activista de Derechos Humanos Andrie Yunus, fue atacado con ácido por al menos dos personas no identificadas que viajaban en motocicleta en Yakarta, capital de Indonesia.
Según el comunicado difundido por KontraS, la agresión tuvo lugar en torno a las 23.37 horas (hora local) del jueves, cuando Yunus regresaba en moto a su casa después de grabar un podcast en la oficina de la Fundación Indonesia de Asistencia Legal (YLBHI) sobre remilitarización y revisión judicial.
“Fue trasladado rápidamente a un hospital cercano en Yakarta, donde recibió atención médica de urgencia, especialmente en los ojos, que estuvieron expuestos al líquido”, ha explicado la ONG, que ha añadido que el activista ha sufrido “graves lesiones” en todo el cuerpo, incluyendo las manos, el rostro y el pecho.
La organización ha subrayado que el ataque se enmarca en un “intento de silenciar las voces críticas en la sociedad, en particular las de los defensores de los Derechos Humanos, protegidos por el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP)”.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, se ha declarado “profundamente preocupado por el horrible ataque con ácido contra Andrie Yunus”. “Los responsables de este cobarde acto de violencia deben rendir cuentas. Los defensores de Derechos Humanos deben estar protegidos en su labor vital y poder plantear sin temor cuestiones de interés público”, ha señalado en redes sociales.
Por otro lado, el director ejecutivo de Amnistía Internacional Indonesia, Usman Hamid, ha recalcado en un comunicado que el suceso “no debe ser catalogado como un “crimen callejero ordinario”, sino que es un ataque destinado a “silenciar a los defensores de Derechos Humanos”.
“Este ataque expone una realidad escalofriante: el Gobierno indonesio no está cumpliendo con su deber de proteger a ciudadanos que están en la primera línea luchando por sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. En cambio, el Gobierno recurre a estigmatizar a los defensores de Derechos Humanos como terroristas e instigadores”, ha sostenido.
Hamid ha pedido a las autoridades la puesta en marcha de una “investigación exhaustiva, transparente y rápida”. “El Gobierno debe poner fin a la impunidad y garantizar un ambiente seguro para todos los defensores de Derechos Humanos en Indonesia”, ha concluido.