Al menos una persona ha perdido la vida este miércoles en un ataque lanzado por el Ejército ruso contra una estación ferroviaria situada en la provincia ucraniana de Zaporiyia, una región parcialmente ocupada desde el inicio de la invasión iniciada en febrero de 2022, según han informado las autoridades ucranianas.
El vice primer ministro y titular de Comunidades y Desarrollo Territorial, Oleksi Kuleba, ha explicado en un mensaje en redes sociales que la estación fue alcanzada por un dron. Ha precisado que un ayudante de maquinista que se encontraba en la zona murió a consecuencia de las heridas sufridas.
“Mis condolencias a la familia y amigos del fallecido”, ha manifestado Kuleba, quien ha afirmado que el conductor del tren afectado ha resultado herido y se encuentra hospitalizado.
El responsable ucraniano ha añadido que Rusia ha golpeado también instalaciones portuarias en la ciudad de Odesa, aunque sin dejar víctimas. “Es otra prueba de terrorismo. Rusia está en guerra con personas pacíficas, con los que simplemente hacen su trabajo y hacen que el país se mueva”, ha zanjado.
La Fuerza Aérea ucraniana ha señalado que, en las últimas horas, las fuerzas rusas han lanzado 215 drones y ha detallado que 189 fueron derribados, aunque ha confirmado impactos en trece puntos distintos. “El ataque continúa, dado que hay drones enemigos en el espacio aéreo”, ha alertado.
Mientras, el Ministerio de Defensa de Rusia, que por ahora no ha ofrecido su versión sobre estos bombardeos, ha asegurado que sus sistemas de defensa antiaérea han destruido 155 drones lanzados por las fuerzas ucranianas, sin aportar información sobre posibles víctimas ni daños.
Según Moscú, las interceptaciones se han producido en las regiones de Kursk, Samara, Bélgorod, Briansk, Vorónezh, Saratov, Penza, Ulianovsk, Volgogrado, Rostov, Krasnodar, así como sobre el mar Negro y la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014, una decisión que la comunidad internacional no reconoce.