Entre 25 y 30 personas han tenido que ser trasladadas a distintos hospitales de Turín tras resultar heridas en los enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes, después de que unas 15.000 personas, según datos policiales, salieran a la calle para protestar por el desalojo el pasado diciembre del centro social Askatasuna.
Los participantes en la protesta se han concentrado inicialmente frente a las estaciones de tren de Porta Nuova y Porta Susa, así como ante el Palazzo Nuovo, en varios actos que finalmente han confluido en una única marcha. La columna ha avanzado por las orillas del río Po con la presencia de diversos sindicatos, movimientos sociales y asambleas estudiantiles, de acuerdo con la información difundida por la cadena pública RAI.
En un momento avanzado de la manifestación, un grupo se ha desviado hacia la calle Regina Margherita, donde se encontraba el edificio desalojado, y la tensión ha aumentado. Tras el lanzamiento de petardos y fuegos artificiales contra los agentes, la Policía ha respondido utilizando gases lacrimógenos.
A partir de entonces se han producido choques directos entre los agentes que custodiaban los accesos al antiguo centro social y algunos manifestantes, que han incendiado contenedores y un vehículo policial. Las cargas policiales se han repetido posteriormente en el campus universitario Einaudi de la Universidad de Turín, después de que un grupo intentara entrar en sus instalaciones.
“Estos no son disidencia ni protesta: son ataques violentos contra el Estado y quienes lo representan. Y por ello, deben ser tratados como lo que son, sin menosprecios ni justificaciones. El Gobierno ha cumplido con su parte, fortaleciendo las herramientas para combatir la impunidad. Ahora es crucial que el Poder Judicial también cumpla plenamente con su parte para evitar que se repita la laxitud que en el pasado ha anulado medidas sagradas contra quienes devastan nuestras ciudades y atacan a quienes las defienden”, ha sostenido la primera ministra de Italai, Giorgia Meloni, en redes sociales.
El texto de Meloni se ha difundido junto a un vídeo en el que se ve a varios manifestantes golpeando a un agente de Policía que se encuentra solo y sin casco, una de las escenas más comentadas de la jornada.
El ministro del Interior, Matteo Piantidosi, ha cargado igualmente contra los participantes en los disturbios, asegurando que “representan el verdadero peligro para la convivencia ciudadana y nuestra democracia” y subrayando que cuentan con el apoyo de espacios políticos “identificables”. “Escucharemos argumentos hipócritas y surrealistas de la izquierda destinados a minimizar la responsabilidad de estos criminales”, ha añadido en un mensaje publicado también en redes sociales.
La RAI ha denunciado, por su parte, una agresión contra un equipo de la radiotelevisión pública mientras cubría la protesta. “Atacar a periodistas de la RAI en este contexto es un intento de intimidar a las emisoras públicas y castigar a quienes proporcionan información”, señala un comunicado hecho público por el ente estatal.
El centro social, operativo desde 1996 y vinculado al movimiento autónomo italiano, fue desalojado a mediados de diciembre mediante un amplio dispositivo policial en el que ya se registraron incidentes.