Al menos una persona ha perdido la vida en un nuevo ataque lanzado por el Ejército ruso contra la región ucraniana de Odesa, en el sur del país, durante una noche marcada por una intensa ofensiva con drones en la que los sistemas de defensa antiaérea de Ucrania han logrado derribar más de 120 aparatos no tripulados.
El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania ha señalado en un comunicado difundido en sus redes sociales que una persona ha muerto tras un bombardeo sobre la ciudad portuaria de Izmail, donde una vivienda ha quedado completamente destruida y otros seis inmuebles cercanos han sufrido diversos daños materiales.
Por su parte, la Fuerza Aérea ucraniana ha detallado que en las últimas horas han sido neutralizados 121 de los 147 drones lanzados por las fuerzas rusas, aunque ha reconocido que se han registrado impactos en 18 puntos distintos del territorio. “El ataque continúa, dado que hay múltiples drones enemigos en el espacio aéreo”, ha advertido la institución castrense.