El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha advertido de que los primeros compases de 2026 están siendo “devastador” para la infancia. Las crisis abiertas en Gaza, Siria, Sudán e Irán están provocando muertes, desplazamientos forzosos, detenciones y la pérdida de acceso a la educación y a otros servicios básicos para niños y niñas.
En el noreste de Siria, los combates entre el Ejército gubernamental y las milicias kurdo-árabes han obligado a huir a casi 200.000 personas, de las que aproximadamente la mitad son menores, interrumpiendo servicios esenciales. En la ciudad de Kobane, sitiada durante meses por las fuerzas militares, se ha informado de la muerte de al menos cinco niños a causa de la ausencia de atención sanitaria y de suministros para afrontar el invierno.
En Sudán, desde comienzos de año han sido asesinados al menos 20 niños y niñas, la mayoría en los estados de Kordofán y Darfur. Tras casi tres años de guerra entre el Ejército sudanés y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido, millones de menores necesitan ayuda vital, protección y la recuperación de servicios básicos.
La hambruna ya ha sido confirmada en Al Fasher (Darfur Norte) y Kadugli (Kordofán), mientras casi una veintena de áreas adicionales se encuentran en riesgo, en un contexto en el que la violencia dificulta el suministro de ayuda humanitaria crucial.
En Irán, la represión desatada contra las últimas protestas contra las autoridades “han tenido consecuencias devastadoras para niños, niñas y adolescentes”.
“Se ha informado de que más de 144 menores han sido asesinados, mientras que muchos otros han resultado heridos o han sido detenidos. UNICEF está instando firmemente a las autoridades iraníes a proteger a la infancia frente a la violencia, incluyendo poner fin a cualquier arresto o detención de menores”, ha manifestado la agencia de la ONU.
En la Franja de Gaza, pese a que un frágil alto el fuego ha traído ciertas mejoras, “la situación sigue siendo extremadamente precaria y mortal para muchos niños y niñas”. UNICEF denuncia que los menores continúan sufriendo los ataques aéreos de Israel, que han provocado la muerte de 37 niños y niñas en toda la Franja.
“El alto el fuego debe mantenerse y cumplir su promesa de poner fin al sufrimiento de la infancia en Gaza”, indica el fondo de la ONU.
En Cisjordania, incluida Jerusalén Este, el repunte de la violencia y del conflicto sigue minando el derecho de la infancia a vivir con seguridad, dejando a las familias en un clima constante de miedo e incertidumbre. Solo en enero, dos menores fueron asesinados y otros 25 resultaron heridos en este territorio.
Estos países concentran los focos más graves de una crisis extendida. En Yemen, la infancia continúa expuesta a múltiples emergencias, mientras que en Líbano “las familias siguen luchando por recuperarse de la reciente guerra mientras afrontan el temor a nuevos ataques”.
Ante este escenario, “UNICEF insta a todos los gobiernos y a las partes en conflicto a cumplir sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, y a tomar medidas inmediatas para poner fin a la violencia, los asesinatos, las heridas, los arrestos, las detenciones y los traumas de la infancia”.