El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha expresado este martes su firme rechazo al asesinato, ocurrido el pasado fin de semana, de dos hermanos palestinos de 5 y 7 años y de sus progenitores a manos de fuerzas israelíes en la localidad de Tammun, en Cisjordania. En el mismo ataque, otros dos hijos del matrimonio resultaron heridos por metralla.
En un comunicado, la agencia de la ONU ha subrayado que “La violencia se ha cobrado de nuevo la vida de niños y niñas palestinos en Cisjordania. El 14 de marzo, dos hermanos, de 5 y 7 años fueron asesinados a tiros junto a sus padres por las fuerzas israelíes en la ciudad de Tammun, en Cisjordania, dentro de su automóvil”.
UNICEF ha advertido además de que, desde enero de 2025, “un total de 65 niños y niñas palestinos han muerto en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este, --aproximadamente un niño por semana-- y más de 760 han resultado heridos”. “La mayoría de estas muertes fueron causadas por munición real”, ha destacado la organización, que alerta de que las secuelas para quienes sobreviven incluyen en algunos casos “discapacidades permanentes que marcarán el resto de sus vidas”, mientras que “muchos niños se quedan con profundas heridas psicológicas tras presenciar el violento asesinato y las heridas de amigos y familiares”.
Ante esta situación, “UNICEF insta a las autoridades israelíes a tomar medidas inmediatas y decisivas para proteger a los niños y niñas palestinos y garantizar su derecho a la vida, de conformidad con el Derecho Internacional”.
El comunicado concluye reclamando que “Las autoridades deben asegurar una rendición de cuentas transparente y rigurosa cuando los niños resulten muertos o mutilados, y adoptar medidas efectivas para prevenir la violencia”, al tiempo que exige que se cumpla “con su obligación de garantizar el acceso humanitario y la atención médica a los heridos”.