Un grupo de 26 de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, todos salvo Hungría, ha difundido este domingo una declaración conjunta a través del Servicio de Acción Exterior de la UE en la que solicita "contención" tras el ataque de Estados Unidos en el que fue capturado el sábado el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
"La Unión Europea pide calma y contención a todos los actores para evitar una escalada y garantizar una solución pacífica a la crisis", señala el comunicado, que arranca detallando el listado de los 26 países que se adhieren a la posición común.
En el texto, los Estados firmantes subrayan que "en este momento crítico es esencial que todos los actores respeten completamente los derechos humanos y el derecho internacional humanitario" y reclaman igualmente la "liberación incondicional" de los presos políticos encarcelados en Venezuela.
Los países que apoyan la declaración insisten en la importancia del "respeto bajo todas las circunstancias" a los principios del derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas. "Los miembros del Consejo de Seguridad tienen una responsabilidad particular en el respeto a estos principios, pilar de la arquitectura de seguridad internacional", recuerdan.
Los 26 Estados rememoran además que la UE ha reiterado que Maduro "carece de la legitimidad de un presidente democráticamente electo" y que ha abogado por una transición pacífica hacia la democracia que respete la soberanía venezolana. "Debe respetarse el derecho del pueblo venezolano a decidir su futur", destacan en la declaración.
El documento fija como prioritaria la "lucha contra el crimen organizado transnacional y el narcotráfico", al considerar que representan "una amenaza importante a la seguridad en el mundo entero". No obstante, recalca que estas actividades deben combatirse mediante la cooperación internacional y con "pleno respeto del derecho internacional y los principios de integridad territorial y soberanía".
Los firmantes indican igualmente que se mantienen en "estrecho contacto" con Estados Unidos y con otros países de la región con el fin de "apoyar y facilitar un diálogo con todas las partes implicadas" que permita alcanzar "una solución negociada, democrática, incluyente y pacífica a la crisis" y que respete la voluntad del pueblo venezolano, considerada la "única vía para que Venezuela recupere la democracia resuelva la actual crisis".
En la lista de apoyos resalta la ausencia de Hungría. El Ejecutivo húngaro ha evitado pronunciarse sobre la intervención militar estadounidense en Caracas y su primer ministro, Viktor Orbán, se limitó el sábado a difundir un breve mensaje en el que aseguraba que no hay ciudadanos húngaros heridos por la "acción militar" y anunciaba contactos con compañías del sector energético húngaro "para prevenir el aumento de precios en Hungría por la crisis venezolana".