La Fiscalía de Venezuela ha confirmado este domingo el fallecimiento, ocurrido la víspera y bajo custodia estatal, del agente Edison José Torres Fernández, un funcionario policial arrestado a comienzos de diciembre. Según organizaciones de Derechos Humanos, su detención se produjo tras criticar a las autoridades del país, mientras que el Ministerio Público ha atribuido el deceso a un “paro cardíaco”.
En un comunicado difundido a través de redes sociales, el organismo ha explicado que Torres Fernández “sufrió un evento cerebrovascular seguido de un paro cardíaco que ocasionó su fallecimiento” en un centro hospitalario ubicado en el este de Caracas.
El Ministerio Público ha detallado que el funcionario fue trasladado “de manera inmediata” al hospital después de presentar “una descompensación súbita de salud” y que fue “atendido oportunamente por personal médico”.
Con esta nota oficial, la Fiscalía responde a las denuncias del Comité de Familiares por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPP), que ha calificado lo ocurrido como “muerte bajo custodia del Estado” y ha subrayado que la “falta de transparencia hace responsable al Estado por su vida e integridad”.
El CLIPP ha reclamado una “investigación inmediata, independiente y transparente” sobre la muerte de este policía de 52 años, con dos décadas de servicio y originario del estado Portuguesa, detenido a principios de diciembre por “compartir mensajes críticos contra el régimen y el gobernador del estado”.
“Se le imputaron delitos de traición a la patria y asociación para delinquir”, ha recordado el colectivo, mientras que la Fiscalía ha indicado en su comunicado que el arresto de Torres estuvo vinculado “en relación a actividades delictivas detectadas por organismos de seguridad del Estado”.
Por otro lado, la ONG venezolana Foro Penal, dedicada al seguimiento de la situación de los presos políticos, ha señalado que desde el viernes las autoridades han excarcelado a 17 personas incluidas en su listado de presos políticos, en el que aún figuran 803 detenidos.
El pasado jueves, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció la puesta en libertad de un “número importante” de reclusos, sin precisar cuántos ni sus nacionalidades, y defendió estas excarcelaciones como un gesto “de búsqueda de la paz”.