Von der Leyen se enfrentará el jueves a otra moción de censura impulsada por la ultraderecha en la Eurocámara

Von der Leyen afrontará el jueves su cuarta moción de censura en la Eurocámara, impulsada por la ultraderecha por el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur.

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen Europa Press/Contacto/Nicolas Landemard

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen Europa Press/Contacto/Nicolas Landemard

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, volverá a someterse el próximo jueves al escrutinio de una moción de censura en el Pleno del Parlamento Europeo, después de que más de un centenar de eurodiputados de distintas formaciones de ultraderecha de la cámara hayan solicitado formalmente la votación.

La iniciativa ha sido registrada por Patriotas por Europa, grupo en el que está integrado Vox, y ha recabado el apoyo de miembros de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) y de Europa de las Naciones Soberanas (ESN) hasta superar el umbral de las 100 rúbricas, según ha detallado el partido impulsor en un comunicado.

En estos momentos, los servicios jurídicos y administrativos del Parlamento Europeo analizan la petición para comprobar la validez de todas las firmas y confirmar que cumple los requisitos formales. Una vez completado este trámite, se fijará de manera definitiva el calendario del debate y la posterior votación en el hemiciclo.

Se tratará de la cuarta moción de censura a la que se enfrenta Von der Leyen desde el inicio de su segundo mandato al frente del Ejecutivo comunitario, dos de ellas promovidas igualmente por la ultraderecha y otra por la izquierda radical. En las ocasiones anteriores, la política conservadora alemana logró superar el reto gracias al respaldo de populares, socialdemócratas, liberales y verdes.

En esta nueva ofensiva, los grupos que cuestionan a Von der Leyen reaccionan ante la inminente firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, negociado por Bruselas desde hace más de un año y para el que la presidenta de la Comisión obtuvo la semana pasada el visto bueno de los Veintisiete para proceder a su firma.

De acuerdo con los eurodiputados que promueven la censura, el pacto con los países del Cono Sur “supone un ataque frontal a la soberanía alimentaria europea y una condena directa al campo español y europeo” y “abre el mercado a la entrada masiva de productos procedentes de terceros países que no cumplen los estándares sanitarios, medioambientales y laborales exigidos en Europa”.

Además, responsabilizan al Ejecutivo comunitario de Von der Leyen de haber “acelerado” las negociaciones de forma “oscura y antidemocrática”, y le reprochan haber troceado el acuerdo para que una parte “fundamental” —la comercial— “ni siquiera sea sometida a la ratificación del Congreso de los Diputados”.

Los equipos negociadores de la Comisión Europea —que en política comercial actúa en nombre de los 27 Estados miembro— y de Mercosur cerraron en diciembre de 2024 un entendimiento tanto sobre el marco político de asociación como sobre el componente estrictamente comercial.

No obstante, las reticencias de países como Francia, Italia e Irlanda, unidas al rechazo frontal de amplios sectores agrarios europeos, han retrasado más de un año el proceso de ratificación. El expediente se ha reactivado ahora tras el cambio de posición de Italia y la puesta sobre la mesa de medidas adicionales de apoyo a los agricultores de la Unión Europea.

En este contexto, el Consejo —que reúne a los gobiernos nacionales— ha aprobado por mayoría cualificada el mandato que autoriza a Von der Leyen a desplazarse este sábado a Asunción para firmar en la capital paraguaya el acuerdo, lo que permitirá la aplicación provisional de la parte comercial mientras avanza el procedimiento de ratificación definitiva en el Parlamento Europeo.

El reglamento comunitario establece que una moción de censura contra la Comisión Europea puede ser debatida en la Eurocámara si logra el respaldo de al menos 72 eurodiputados. Para que prospere, debe reunir una mayoría de dos tercios de los votos emitidos y, además, contar con el apoyo de la mayoría absoluta de los miembros que componen la Cámara.