Von der Leyen vuelve a rechazar la Junta de Paz de Trump por sus recelos sobre el encaje con la ONU

Von der Leyen rehúsa de nuevo acudir a la Junta de Paz de Trump para Gaza por las dudas de la UE sobre su gobernanza y compatibilidad con la Carta de la ONU.

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen Philipp von Ditfurth/dpa

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha recibido una nueva invitación para participar en la Junta de Paz para Gaza impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero ha optado de nuevo por no atenderla, al considerar que la Unión Europea mantiene “dudas” sobre su encaje con la Carta de Naciones Unidas.

En una comparecencia ante la prensa en Bruselas, el portavoz comunitario Olof Gill explicó que la responsable del Ejecutivo comunitario fue invitada al encuentro, pero que, pese a ello, su postura “no ha cambiado”. De este modo, descartó que Von der Leyen acuda a la cita de la Junta de Paz prevista para el 19 de febrero en Washington.

“La presidenta Von der Leyen recibió efectivamente una invitación para la reunión de la Junta de Paz el 19 de febrero. Nuestra posición no ha cambiado y ha sido muy clara desde el principio. Tenemos una serie de dudas sobre distintos elementos de la carta de la Junta de Paz, relacionadas con su alcance, su gobernanza y su compatibilidad con la Carta de Naciones Unidas”, ha indicado.

Gill remarcó, no obstante, que la Unión Europea sigue abierta a cooperar con Estados Unidos en la puesta en marcha del Plan Integral de Paz para Gaza, siempre que la Junta de Paz “desempeñando su misión como administración transitoria” se ajuste a la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU, que contempla el despliegue de una fuerza internacional de paz.

En la cumbre de los 27 jefes de Estado y de Gobierno de la UE celebrada en enero en Bruselas, los líderes comunitarios ya expresaron “serias dudas” sobre la propuesta de Junta de Paz presentada por la Casa Blanca, en cuestiones como “la compatibilidad” con la Carta de Naciones Unidas, su sistema de gobernanza y el alcance de su mandato.

Entre las reservas planteadas figuran aspectos vinculados al formato del organismo, dado que participan más países de los que la Unión Europea preveía inicialmente, así como interrogantes jurídicos sobre su coherencia con la ONU y con el Derecho de la Unión Europea. Trump ha sugerido que el futuro de la Junta pase por convertirse en un órgano permanente con capacidad para intervenir en otros conflictos, una función que ya desempeña Naciones Unidas.

Pese a las reticencias europeas, el 19 de febrero se celebrará en Washington una reunión de la Junta de Paz para congregar a los dirigentes que integran este órgano internacional, compuesto por 27 “miembros fundadores”, entre ellos dos Estados miembro de la UE, Bulgaria y Hungría.

Israel ha sido el último Estado en sumarse a la Junta de Paz, tras sus críticas iniciales al diseño del organismo y a la lista de participantes elaborada por Washington. En el grupo figuran también varios países árabes como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Egipto, Jordania o Qatar, además de otros socios de perfiles diversos como Argentina, Bielorrusia, Camboya, Marruecos, Mongolia, Turquía o Vietnam, entre otros.