Washington advierte de que un pacto nuclear sin China hará a EEUU y sus aliados “menos seguros”

EEUU plantea un nuevo tratado nuclear tras el fin del Nuevo START y avisa de que excluir a China haría a Washington y sus aliados menos seguros.

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El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, realiza declaraciones en un evento en Washington.  Europa Press/Contacto/Gent Shkullaku

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, realiza declaraciones en un evento en Washington. Europa Press/Contacto/Gent Shkullaku

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Estados Unidos ha reiterado este viernes que está dispuesto a sentarse a negociar un nuevo acuerdo de control de armas nucleares tras la expiración del Nuevo START, el tratado que imponía límites a los arsenales atómicos de Estados Unidos y Rusia. No obstante, ha subrayado que cualquier entendimiento futuro que deje fuera a China haría a Washington y a sus socios “menos seguros”.

Después de que Washington y Moscú permitieran que expirase el último tratado que les obligaba a someter sus arsenales nucleares a controles y mecanismos de verificación, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha defendido que “una nueva era exige un nuevo enfoque”. Por ello, ha apostado por “algo nuevo” en lugar de prolongar “el mismo viejo START”, remarcando que el control de armas nucleares “ya no puede ser una cuestión bilateral entre Estados Unidos y Rusia”.

En opinión del máximo responsable de la diplomacia estadounidense, el acuerdo que reemplace al START debe asumir que, en un futuro cercano, Estados Unidos podría tener que hacer frente “no a uno, sino a dos pares nucleares: Rusia y China”.

“Un acuerdo de control de armamentos que no tenga en cuenta la acumulación de capacidades de China, que Rusia está apoyando, sin duda dejará a Estados Unidos y a nuestros aliados menos seguros”, ha señalado en un texto en el que fija la postura de Washington ante el escenario abierto tras la caducidad del tratado de control de armas nucleares.

En lo que respecta a Pekín, ha advertido de que su expansión nuclear “rápida y opaca” ha dejado “obsoletos” los modelos tradicionales de control de armamento. Las autoridades estadounidenses sostienen que, solo desde 2020, el gigante asiático ha triplicado su arsenal nuclear, superando las 600 armas, y que avanza hacia el objetivo de rebasar el millar de ojivas atómicas en 2030.

A raíz de este contexto, Rubio ha precisado que Washington acudirá a cualquier negociación con una serie de líneas rojas, entre ellas la inclusión de otros países, en especial China, en el futuro acuerdo. También ha recalcado que Estados Unidos no aceptará condiciones “que perjudiquen a Estados Unidos o que ignoren el incumplimiento en la búsqueda de un acuerdo futuro” y que siempre se sentará a la mesa “desde una posición de fuerza”.

“Rusia y China no deberían esperar que Estados Unidos permanezca inmóvil mientras eluden sus obligaciones y amplían sus fuerzas nucleares. Mantendremos una disuasión nuclear sólida, creíble y modernizada”, ha advertido, reafirmando las líneas maestras presentadas durante la reunión de la Conferencia de Desarme celebrada en Ginebra, Suiza.

En este sentido, el jefe de la diplomacia estadounidense ha insistido en que Washington continuará con su estrategia de disuasión “al mismo tiempo que sigue todas las vías para cumplir el deseo del presidente Trump de un mundo con menos de estas terribles armas”.

La postura expuesta por Rubio se alinea con la ya manifestada por el presidente de Estados Unidos, que se ha comprometido a impulsar un tratado “nuevo, mejorado y modernizado” de control de armas nucleares que “pueda perdurar en el futuro” y contribuya a reducir los arsenales atómicos tras la expiración del Nuevo START suscrito por Washington y Moscú.

“En lugar de extender el Nuevo START, un acuerdo mal negociado por Estados Unidos que, además de todo lo demás, ha sido gravemente violado, deberíamos poner a nuestros expertos nucleares a trabajar en un tratado nuevo, mejorado y modernizado que pueda perdurar en el futuro”, ha afirmado recientemente el mandatario estadounidense.