El mensaje más claro de Pekín sobre el yuan
Según informa el Financial Times, los comentarios de Xi representan la definición más precisa hasta ahora de su ambición monetaria. El presidente chino sostiene que el país necesita una divisa “ampliamente utilizada en el comercio internacional, la inversión y los mercados de divisas”, con capacidad para competir en un sistema financiero cada vez más multipolar.
El texto publicado esta semana procede de un discurso pronunciado en 2024 ante altos cargos regionales, pero que no había sido difundido públicamente hasta ahora, lo que refuerza su carga estratégica.
Banco central fuerte, capital global y centros financieros
Xi subraya que el salto internacional del yuan exige infraestructuras financieras de primer nivel, entre ellas:
- Un banco central fuerte, con capacidad de gestión monetaria eficaz.
- Instituciones financieras competitivas a escala global.
- Centros financieros internacionales capaces de atraer capital y influir en la formación de precios globales.
Esta hoja de ruta apunta directamente al refuerzo del papel del People’s Bank of China y al desarrollo de Shanghái y otras plazas como nodos financieros globales.
Dólar a la baja y reajuste del orden monetario
El contexto internacional refuerza el mensaje chino. El Financial Times sitúa la publicación de estas declaraciones en un momento de incertidumbre en los mercados, marcado por un dólar estadounidense más débil y tensiones geopolíticas y comerciales persistentes.
Según datos del International Monetary Fund, el dólar representaba en el tercer trimestre de 2025 alrededor del 57% de las reservas globales, frente al 71% en el año 2000. El euro se mantiene en torno al 20%, mientras que el yuan ocupa aún una posición secundaria, con apenas un 1,93% de las reservas oficiales.
El yuan ya avanza en el comercio internacional
Pese a su limitada presencia como activo de reserva, el renminbi ya es la segunda moneda más utilizada en financiación del comercio mundial, especialmente desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, que aceleró los esfuerzos de desdolarización en varios países.
Economistas citados por el Financial Times señalan que Pekín no busca necesariamente sustituir al dólar de forma inmediata, sino actuar como contrapeso estratégico que limite el poder financiero de Estados Unidos en un sistema cada vez más fragmentado.
Los obstáculos: convertibilidad y control de capitales
Los analistas coinciden en que el principal freno para el salto definitivo del yuan es estructural. La plena convertibilidad, un mercado de capitales más abierto y mayor confianza institucional siguen siendo condiciones clave para que los bancos centrales incrementen su exposición a la moneda china.
Aun así, las autoridades de Pekín han señalado recientemente su tolerancia a una apreciación moderada del yuan frente al dólar, aunque la divisa china continúa depreciándose frente al euro.
Una estrategia a largo plazo
Desde Pekín insisten en que no se trata de una maniobra coyuntural. El gobernador del banco central chino ya anticipó en 2025 un nuevo orden monetario multipolar, en el que el yuan competiría con otras grandes divisas sin necesidad de un reemplazo abrupto del dólar.
El mensaje de Xi, según el Financial Times, confirma que la moneda es ya un eje central del proyecto geopolítico chino, al mismo nivel que la tecnología, el comercio o la energía.