El presidente de China, Xi Jinping, ha trasladado este martes a su homólogo de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Mohamed bin Zayed al Nahyan, una propuesta articulada en cuatro puntos con el objetivo de recuperar la paz y la estabilidad en el golfo Pérsico. El movimiento se produce en un contexto de elevada tensión en el estrecho de Ormuz, tras el bloqueo impuesto por Estados Unidos después de que la primera ronda de conversaciones con Irán en Islamabad concluyera sin un acuerdo para detener la guerra.
Durante la visita oficial del dirigente emiratí a Pekín, el jefe de Estado chino ha puesto sobre la mesa una iniciativa destinada a impulsar la vía diplomática en torno a la crisis en Oriente Próximo y en el Golfo, desencadenada por la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.
Según recoge la agencia Xinhua, el plan detalla varios principios que deberían guiar la recuperación de la paz y la estabilidad en la región. Entre ellos, que las partes respeten el principio de coexistencia pacífica, la soberanía de cada Estado, el Estado de Derecho internacional y que se mantenga el criterio de coordinación en las cuestiones de seguridad.
Esta iniciativa se presenta en un momento en el que las autoridades chinas han rechazado de forma tajante el bloqueo del estrecho de Ormuz anunciado por la Administración estadounidense, después de tildar la decisión de Donald Trump de "peligroso" e "irresponsable", y de advertir de que este cierre perimetral "únicamente exacerbará las tensiones" en la zona.