Internacional

Yemen afirma consolidar su control en Hadramut en plena ofensiva contra los separatistas del sur

El Gobierno yemení asegura haber tomado el valle de Hadramut y apunta ahora a Mukalla, en plena pugna militar y diplomática con los separatistas del sur.

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El presidente de Yemen, Rashad Muhamad al Alimi, durante una reunión del Consejo de Defensa Nacional de las autoridades reconocidas internacionalmente (archivo) Europa Press/Contacto/Yemen Press Office APA

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El Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente ha informado este sábado de nuevos avances militares en el este del país, al asegurar que sus tropas han logrado asegurarse el valle de la provincia de Hadramut en el marco de su operación contra los separatistas del Consejo de Transición del Sur (CTS) y en dirección a la ciudad de Mukalla, la quinta urbe más poblada del país.

El gobernador de Hadramut, Salem Janbashi, ha explicado que las fuerzas gubernamentales, apoyadas por la coalición encabezada por Arabia Saudí, controlan ya la totalidad del valle de Hadramut, incluido el aeropuerto internacional de Seiyún, mientras que el CTS --respaldado por Emiratos Árabes Unidos (EAU)-- no ha emitido por ahora ninguna reacción oficial.

En sus declaraciones, Janbashi ha expresado su agradecimiento a los habitantes y a las tribus locales por su “cooperación” y ha elogiado el papel desempeñado por Arabia Saudí en la escalada registrada en las últimas semanas, de acuerdo con la información difundida por la agencia yemení de noticias SABA. Igualmente, ha destacado la gestión del presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial, Rashad Muhamad al Alimi, al frente de las autoridades reconocidas por la comunidad internacional.

Hadramut, la provincia de mayor extensión de Yemen, se divide administrativamente en dos zonas diferenciadas: una que agrupa los distritos del valle y el desierto, y otra que integra los distritos costeros, donde se encuentra Mukalla como núcleo urbano principal. Esta ciudad, todavía bajo control de las fuerzas del CTS, se mantiene como el objetivo central de la actual ofensiva en la región.

Estos progresos militares se producen apenas un día después de que el máximo dirigente del movimiento separatista del sur de Yemen, Aidarus al Zubaidi, hiciera público el inicio de un proceso de secesión que arrancaría con una “transición” de dos años, previa a la convocatoria de un referéndum de independencia fijado para el 2 de enero de 2028, con la meta de proclamar el Estado del Sur de Arabia, la aspiración histórica de los secesionistas.

No obstante, el repunte de los combates y el avance de las fuerzas leales al Gobierno amenazan con frustrar estos planes, en un contexto marcado también por las tensiones diplomáticas entre Arabia Saudí y EAU —socios en la coalición internacional— a raíz de la campaña del CTS, que en las últimas semanas había logrado progresar sobre el terreno hasta aproximarse a la frontera con territorio saudí.

El prolongado contencioso territorial en el sur del país ha quedado en un segundo plano durante años, eclipsado por la guerra civil entre el Ejecutivo yemení y el movimiento hutí, que controla la capital, Saná, desde hace una década. En los momentos más intensos del conflicto, los separatistas del CTS ofrecieron su apoyo, con reticencias, al Gobierno de Yemen a cambio de que se atendieran sus demandas de independencia, en un país que hasta 1990 estuvo dividido en dos Estados, norte y sur.

Esta alianza precaria se ha resquebrajado en varias ocasiones de forma intermitente, aunque pocas veces con la gravedad registrada a comienzos de diciembre, cuando las fuerzas separatistas lanzaron una ofensiva en el este del país para reclamar sus antiguos territorios. Ese ataque causó la muerte de 32 militares yemeníes en Hadramut y se ha convertido en el detonante directo de la actual crisis.