El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha alertado de que Rusia podría estar interesada en que el conflicto en Oriente Próximo se prolongue en el tiempo con el objetivo de sortear las sanciones internacionales y beneficiarse de las variaciones en los precios del gas y del petróleo. Esta advertencia llega después de que Washington haya levantado ya en algunos casos las restricciones a la compra de combustible ruso.
Zelenski considera que Rusia "está calculando" en estos momentos cómo "aumentar los riesgos de una guerra prolongada en Oriente Próximo y la región del Golfo para reducir al máximo la presión" sobre Moscú, además de "evadir las sanciones" y "obtener recursos adicionales gracias a las fluctuaciones en los precios del petróleo y el gas".
"Hay datos que indican la intención de Rusia de hablar sobre el levantamiento total de las sanciones al sector energético", ha subrayado el mandatario ucraniano en un mensaje difundido en sus redes sociales, donde también ha avanzado que responderá con sus propias iniciativas para neutralizar estos planes.
En plena escalada bélica en Oriente Próximo, Estados Unidos anunció que retiraría parte de las sanciones al crudo de determinados países con el fin de contener los precios, aunque no detalló cuáles serían, y autorizó, por ejemplo, un permiso de 30 días para que las refinerías indias tuvieran acceso al petróleo ruso.
En la jornada anterior, el presidente estadounidense, Donald Trump, se comprometió a garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz —un paso estratégico por el que circula en torno al 20% de la producción mundial de petróleo— y advirtió a Irán con ataques aún más contundentes si llegaba a interrumpir el suministro de combustible.