El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha denunciado este martes un “ataque masivo” lanzado por el Ejército ruso contra distintas áreas del país, en el que, según las autoridades ucranianas, se habrían utilizado más de 25 misiles y cerca de 400 drones, a escasos días de que se cumpla el cuarto aniversario del inicio de la invasión a gran escala de febrero de 2022.
“Fue un ataque combinado, calculado de forma deliberada para causar el mayor daño posible a nuestro sector energético”, ha afirmado en un mensaje difundido en redes sociales, donde también ha explicado que “las labores de rescate y reparación continúan en muchas regiones” tras la ofensiva, sobre la que Moscú aún no se ha pronunciado.
“En total, doce regiones fueron atacadas y, lamentablemente, se reportaron nueve heridos, incluidos niños. Más de diez edificios residenciales e infraestructura ferroviaria resultaron dañados”, ha detallado Zelenski, que ha subrayado que “decenas de miles de personas han quedado sin calefacción ni agua” en Odesa.
En esta línea, ha reiterado que “los socios socios deben responder a todos estos ataques contra la vida”. “Rusia debe rendir cuentas por su agresión. Nuestra diplomacia será más eficaz si hay justicia y fuerza”, ha insistido, reclamando nuevas sanciones y “apoyo rápido” al Ejército ucraniano, con especial énfasis en el refuerzo de la defensa antiaérea.
“Para que la paz sea real y justa, la acción debe dirigirse a la única fuente de esta agresión: porque es Moscú quien continúa con las matanzas, los ataques masivos y los asaltos”, ha remachado el jefe del Estado ucraniano, postura respaldada por su ministro de Exteriores, Andri Sibiga.
El responsable de la diplomacia ucraniana ha acusado a Rusia de “ignorar los esfuerzos de paz” al llevar a cabo “un ataque masivo con misiles y drones contra Ucrania justo antes de la próxima ronda de negociaciones en Ginebra”, prevista para este mismo martes. “Principales objetivos: energía e infraestructura civil”, ha añadido.
“Moscú solo entiende el lenguaje de la presión. No se tomará en serio la diplomacia si no está respaldada por la fuerza”, ha advertido Sibiga. “Los nuevos paquetes de sanciones son cruciales. Bloqueo de la ‘flota fantasma’. Prohibición de servicios marítimos. Prohibición de entrada a participantes de la agresión rusa. Solo nuestra unidad y fuerza pondrán fin a esta guerra”, ha reiterado.
La Fuerza Aérea ucraniana ha informado de que, en las últimas horas, las fuerzas rusas han lanzado 396 drones, además de ocho misiles balísticos ‘Iskander’, 20 misiles de crucero ‘Kh-101’ y un misil guiado ‘Kh-59’.
Según este balance, los sistemas de defensa aérea ucranianos habrían conseguido interceptar prácticamente todos los misiles, salvo cuatro ‘Iskander’, y 367 drones. No obstante, ha confirmado el impacto de cuatro misiles balísticos y 18 drones en trece puntos del país, mientras que los restos de los aparatos derribados han caído en otras ocho ubicaciones, sin ofrecer por ahora un recuento detallado de víctimas o daños adicionales.
Paralelamente, las autoridades rusas han asegurado haber destruido más de 151 drones lanzados por las fuerzas ucranianas durante el mismo periodo, entre ellos 50 sobre el mar Negro y 38 en la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014, en una decisión no reconocida por la comunidad internacional.
El Ministerio de Defensa ruso ha precisado que también fueron derribados 29 drones en el mar de Azov, así como 18 en la región de Krasnodar, once en Kaluga, cuatro en Briansk y uno en Kursk, sin ofrecer detalles sobre posibles víctimas o daños materiales derivados de esta nueva oleada de ataques atribuidos a Kiev.