El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha puesto en valor los “avances concretos” logrados durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Coalición de Voluntarios celebrada este martes en París, en la que se han pactado garantías de seguridad de carácter vinculante para Kiev, con el “apoyo previsto” de Estados Unidos.
“Es importante destacar que la Coalición cuenta ahora con documentos sustantivos. No se trata solo de retórica, sino de avances concretos: una declaración conjunta de todos los países de la Coalición y una declaración trilateral de Francia, Reino Unido y Ucrania”, ha afirmado en una comparecencia ante la prensa, recalcando que el texto demuestra “la seriedad con la que tanto Europa como toda la Coalición de Voluntarios están dispuestos a trabajar en pro de una seguridad real”.
El dirigente ucraniano ha valorado que el encuentro en la capital francesa haya alcanzado “un nivel de debate excepcionalmente alto”, del que ha salido una Declaración con la que “estamos reforzando nuestro trabajo jurídico en los países, con los parlamentos, para que, en el momento en que la diplomacia logre poner fin a la guerra, estemos totalmente preparados para desplegar las fuerzas de la Coalición”.
Con todo, ha insistido en que sigue siendo imprescindible definir “cómo funcionará” el futuro mecanismo de supervisión de la paz: “Debe quedar absolutamente claro cómo se mantendrá y financiará la fuerza y el tamaño adecuados del Ejército ucraniano”.
Zelenski, que ha expresado su gratitud “a todos los líderes y a todos los Estados que desean sinceramente formar parte de una solución pacífica” al conflicto, ha remarcado igualmente que ha “mantenido conversaciones muy sustantivas con el equipo estadounidense sobre la supervisión para garantizar que no se produzcan violaciones de la paz”. En este sentido, ha indicado que el Ejecutivo norteamericano “está dispuesto a trabajar en ello”.
“Uno de los elementos más críticos es la disuasión, es decir, las herramientas que impedirán cualquier nueva agresión rusa. Hemos logrado avances significativos con el equipo negociador estadounidense”, ha manifestado, antes de remarcar que “creemos que ya tenemos listos los documentos sobre garantías de seguridad, bilaterales, entre Ucrania y Estados Unidos, así como documentos trilaterales. Esperamos que la firma pueda tener lugar en un futuro próximo, y ya estamos trabajando en estos formatos”.
El jefe del Estado ucraniano ha resaltado “la disposición de Estados Unidos a respaldar a las fuerzas encargadas de impedir que se repita la agresión rusa” y ha reiterado que “el respaldo de Estados Unidos es extremadamente importante para nosotros”, aunque ha admitido que “estas garantías de seguridad deben ser jurídicamente vinculantes, incluyendo la aprobación por parte del Congreso de Estados Unidos”.
“Lo más importante es que la arquitectura de la seguridad de posguerra ya está prácticamente establecida. Y ahora depende de nuestros socios presionar a Rusia para que llegue al punto de poner fin a la guerra. Ucrania nunca ha sido un obstáculo para la paz: Rusia fue la fuente, el origen de esta guerra, la fuente de la agresión, y en esta fórmula está claro quién debe dar los pasos clave”, ha sostenido.
Los Estados que integran la Coalición han pactado poner en marcha un mecanismo de vigilancia del alto el fuego bajo liderazgo estadounidense y con aportaciones de varios países. Asimismo, el entendimiento alcanzado en París define las bases de una fuerza ucraniana de 800.000 militares, con el adiestramiento, las capacidades y los recursos necesarios para garantizar que este ejército pueda disuadir cualquier nueva ofensiva.