El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha instado este lunes a pactar una tregua con motivo de la Pascua y ha subrayado que Kiev acepta llegar a “cualquier acuerdo”, siempre que no vulnere “la dignidad y la soberanía” del país.
“Apoyamos cualquier formato para poner fin a la guerra, siempre y cuando no se pierda la dignidad y la independencia de nuestro Estado. Un alto el fuego, en cualquier formato, incluyendo la parte energética. Estamos dispuestos a un alto el fuego para las vacaciones de Semana Santa”, ha expresado en declaraciones ante los periodistas.
Zelenski ha rechazado además que las conversaciones de paz se encuentren en un “callejón sin salida” tras los últimos contactos bilaterales mantenidos con Estados Unidos en Florida. “No dejaremos que Rusia ceda. Debemos organizar una reunión trilateral y continuar por la vía diplomática: hacer todo lo posible para lograrlo”, ha señalado el mandatario ucraniano.
En esta línea, ha reiterado que está preparado para sentarse con la parte rusa “en cualquier formato” y en cualquier país, salvo en Rusia o Bielorrusia, y ha manifestado su confianza en que este encuentro pueda celebrarse pronto, pese al clima de incertidumbre generado por la guerra de Irán, que ha frenado parcialmente la dinámica diplomática.
“Estamos dispuestos a apoyar a Estados Unidos; estamos dispuestos a apoyar la reunión en Suiza, Turquía y dondequiera que los socios estén dispuestos a llevarla a cabo”, ha enfatizado ante los medios, según ha informado la agencia de noticias Ukrinform.
El año pasado, el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció una tregua unilateral por la Pascua que estuvo marcada por acusaciones cruzadas de incumplimiento: mientras Zelenski denunció decenas de bombardeos y ofensivas rusas, Moscú aseguró que Ucrania perpetró miles de violaciones del alto el fuego.
Durante las primeras horas de aquella pausa se produjo un relevante intercambio de prisioneros de guerra entre ambos bandos, aunque los ataques se reanudaron poco después de concluir la tregua pascual, que se prolongó durante 30 horas.