El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha asegurado este lunes que ha vuelto a hacer llegar a Rusia, por mediación de Estados Unidos, una propuesta de cese de hostilidades centrada en la infraestructura energética. Esta nueva oferta se produce en pleno cruce de ataques contra este tipo de instalaciones por parte de ambos ejércitos en las últimas semanas, periodo en el que el dirigente ucraniano ya había lamentado la ausencia de contestación a iniciativas similares.
“Si Rusia está dispuesta a detener los ataques contra nuestra infraestructura energética, estaremos dispuestos a responder de la misma manera. Esta propuesta se ha transmitido a la parte rusa a través de la estadounidense”, ha declarado el mandatario ucraniano en un discurso vespertino.
En este contexto, ha indicado que está trabajando en “la elaboración de documentos” junto a Washington, mientras Kiev “está preparando sus propuestas, reforzando el documento sobre garantías de seguridad”, un instrumento que ha calificado como “la clave para el fin real de la guerra, para una paz duradera” y para “garantizar la confianza de la población en el proceso”.
“Es importante que nuestros socios nos escuchen al respecto y que sigamos avanzando de forma productiva en las negociaciones”, ha pedido a sus aliados, al tiempo que ha aludido a “un gran escepticismo sobre la diplomacia”, pese a que “el resultado --y si hay un resultado-- depende de todos los participantes en el proceso diplomático”.
Junto a esta llamada a respaldar las conversaciones, Zelenski ha expresado su agradecimiento a “los socios que continúan ejerciendo presión” sobre Rusia mediante “sanciones apropiadas, la detención de buques petroleros y restricciones al suministro de equipos avanzados”.
“Si Rusia puede permitirse esta guerra, si puede financiarla, no elegirá la paz voluntariamente. Por eso es tan importante no disminuir la presión sobre el agresor”, ha advertido. A renglón seguido, ha señalado que, ante el “estado frágil” de los mercados globales “debido a la situación sin resolver en torno a Irán”, especialmente en lo relativo al petróleo, exportadores como Rusia “podrían ahora obtener mayores ingresos” y, en el caso de Moscú, ha denunciado Zelenski, “todo” lo que obtenga gracias a los actuales precios elevados del crudo “se destinará a esta guerra”.
En este punto, el jefe del Estado ucraniano ha abordado también la guerra de Irán y la escalada de violencia en Oriente Próximo, un escenario en el que, ha resaltado, Kiev “es un socio bienvenido y fuerte”. Ha hecho referencia en particular a la región del golfo Pérsico y ha mencionado acuerdos en ámbitos de defensa y económicos con Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Jordania.
“Ucrania fue uno de los primeros países en adoptar una postura firme en apoyo de la región cuando comenzaron los ataques del régimen iraní, y lo hicimos de forma real y tangible”, ha subrayado. Al mismo tiempo, ha reclamado que “se tengan en cuenta los intereses del pueblo iraní, para garantizar que todo se lleve a cabo con dignidad” en un proceso que persiga “una paz digna”, objetivo que, según Zelenski, Kiev persigue tanto para Ucrania como para otros pueblos.
“Se necesita estabilidad y paz en Europa, en Oriente Próximo y el golfo, así como en otras regiones de importancia mundial, para que el mundo no se enfrente a desafíos como los causados por mercados desestabilizados, un sector energético destruido, la interrupción de la navegación, la amenaza nuclear o la inseguridad alimentaria. Todas las naciones merecen seguridad”, ha defendido.
La propuesta de tregua energética planteada por Zelenski se conoce menos de una semana después de que el propio presidente acusara a Rusia de contestar con bombardeos contra subestaciones y transformadores a una iniciativa de alto el fuego centrada igualmente en estas infraestructuras. En aquellas declaraciones también deploró que Moscú respondiera con el lanzamiento de drones a “un alto el fuego por Pascua”.