La consejera de Salud y Políticas Sociales, María Martín, ha defendido en el Parlamento riojano que el sistema de atención a la dependencia en La Rioja “está mejor que cuando nosotros llegamos” y ha recalcado que “no nos corresponde intervenir en la negociación colectiva” del sector.
“Como Gobierno de La Rioja -ha destacado Martín- nos corresponde que haya presupuesto suficiente para que los trabajadores y trabajadoras tengan las mejores condiciones”, así como que “lo que nos corresponde a nosotros es velar porque nuestros mayores, nuestros dependientes y nuestros discapacitados estén en la mejores condiciones”.
La responsable de Salud y Políticas Sociales ha respondido a una interpelación del Grupo Parlamentario de Izquierda Unida, formulada por su portavoz, Henar Moreno, sobre la política general del Ejecutivo en Dependencia, Discapacidad y Mayores. Durante la sesión han asistido trabajadoras de residencias y centros de día, que han sido expulsadas del hemiciclo tras interrumpir a la consejera durante su intervención.
Martín ha recordado a la diputada de IU que “en los dos años y ocho meses en el Gobierno hemos avanzado, mientras que usted ha estado apoyando durante cuatro años a un Gobierno que fue el primero que aprobó una resolución en la que las penalidades se disminuían porque sabía cuál era la situación de las residencias”. En ese periodo “no movió un dedo” le ha espetado a Moreno.
Frente a las críticas, la consejera ha subrayado que “tenemos los ejes claros que pasan por garantizar derechos, reforzar la autonomía personal y ofrecer apoyos personalizados a lo largo de todo el ciclo vital de la persona”. “Nosotros nos basamos en la prevención y en la promoción de la salud, por supuesto en el fomento de la autonomía personal y por eso se están reforzando todos los medios y todos los recursos”, ha añadido.
En este sentido, ha puesto en valor que, en estos dos años y ocho meses, “hemos implementado políticas y normativas dirigidas a esas personas en situación de dependencia y enfocada y enfocándonos en garantizar esa autonomía personal y bienestar con un modelo apoyado y centrado en la persona”.
Entre las medidas concretas, ha señalado que “hemos aumentado un 42 por ciento la ayuda a domicilio”, que “se encontraba en 14 euros, y ahora en 2026 es de 20 euros”, además de “reforzar el servicio de teleasistencia”, que lo que hace “es aportar tranquilidad y seguridad”. Asimismo, ha indicado que “contamos con 851 plazas de centros días para mayores, con una oferta que vamos a seguir reforzando para llegar hasta las 1.000”.
El sector de los cuidados, en el centro del debate
Por su parte, la portavoz de IU ha advertido de que “el sector de los cuidados en su conjunto es el que está en crisis” y ha recordado a Martín que “ostenta la titularidad del cuidado de las personas con dependencia, de las residencias de mayores, de los centros de día, de aquellos que están concertados, pero también de aquellos que son privados, y que éstos requieren de una normativa que garantice unos cuidados de calidad, y que deben supervisarlos”.
En esta línea, Moreno ha preguntado “¿cuántas veces han hecho una inspección en las residencias de día para garantizar que se cumplen las ratios?; ¿cuántas veces han hecho una inspección para controlar que efectivamente el nivel de trabajadoras es adecuado?”; y “¿cuántas veces ha vigilado lo que les anunció a las trabajadoras cuando se reunieron con usted?”, porque “les dijo que iba a subir el importe con el que iba a retribuir a las residencias concertadas para que repercutiera sobre los salarios de las personas”.
La diputada de IU ha reprochado además a la consejera que le costara “muy poquito intervenir para aprobar una resolución que dejara sin sanción a las empresas cuando no cumplían las ratios de atención a nuestros mayores”, mientras que, a su juicio, “rescatar a las empresas, pero tiene muchos problemas sistemáticamente en escuchar a las trabajadoras que llevan cinco años sin salida”.
Moreno ha insistido en que “no es un tema que exclusivamente de relaciones laborales, sino que afecta a la sociedad en su conjunto, porque las trabajadoras tienen jornadas interminables, o que las personas mayores de 55 años tienen que seguir haciendo turnos de noche, así como que tienen unos salarios precarios y no se sustituyen bajas, además de no cumplir las ratios, lo pagan, además de las trabajadoras, también nuestros mayores”.