La generación que estrena las reglas más duras de la jubilación
Quienes nacieron a partir de 1960 son la primera generación plenamente afectada por el endurecimiento progresivo de la reforma de las pensiones aprobada en 2011. El sistema transitorio finaliza en 2027 y consolida un nuevo marco en el que jubilarse a los 65 años con el 100% de la pensión deja de ser lo habitual.
Para la mayoría de trabajadores de este grupo, la edad ordinaria de jubilación sin penalizaciones se sitúa ya en los 67 años, salvo que se acredite una carrera de cotización especialmente larga.
El requisito clave para jubilarse a los 65 años con el 100%
En 2026, existe una única vía para jubilarse a los 65 años cobrando el 100% de la base reguladora:
- Haber cotizado al menos 38 años y 3 meses
- Quienes no alcancen ese umbral deberán retrasar su jubilación hasta los 66 años y 10 meses o asumir coeficientes reductores permanentes si optan por retirarse antes.
- A partir de 2027, el requisito se endurece aún más:
- 38 años y 6 meses cotizados para jubilarse a los 65
En caso contrario, jubilación a los 67 años
Cambios en el cálculo de la pensión desde 2026
Otra novedad relevante afecta a la forma de calcular cuánto se cobra de pensión. Desde este año, la Seguridad Social aplica un sistema dual:
- Cálculo clásico: últimos 25 años cotizados
- Nuevo sistema: últimos 29 años, descartando los dos peores
El organismo aplicará automáticamente la opción más beneficiosa para el trabajador, una medida pensada para quienes han sufrido lagunas de cotización en los últimos años de su vida laboral.
El impacto del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI)
Aunque se alcance el 100% de la base reguladora, no todo el importe llega íntegro al bolsillo. Esta generación es la primera que asume de lleno el impacto del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
Se trata de una sobrecotización obligatoria que ya se descuenta en nómina y que busca reforzar el sistema para afrontar la jubilación masiva del ‘baby boom’. Su efecto es una ligera reducción del importe neto percibido, incluso en pensiones completas.
Más control y penalizaciones a las prejubilaciones
La reforma también ha endurecido el tratamiento de las salidas anticipadas del mercado laboral. En caso de prejubilaciones voluntarias, los coeficientes reductores se aplican ahora directamente sobre la pensión final, y no sobre la base reguladora, lo que incrementa el castigo económico. El objetivo es claro: desincentivar la jubilación anticipada y alargar la vida laboral efectiva.
Qué cambia definitivamente a partir de 2027
El año 2027 marcará el cierre definitivo del sistema transitorio. Desde entonces:
- Jubilación ordinaria: 67 años
- Jubilación a los 65 años: solo con 38 años y 6 meses cotizados
El modelo actual pasa a ser estructural y permanente.