El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha responsabilizado a “Génova 13” (la sede nacional del PP en Madrid) del bloqueo político en Extremadura y les ha reprochado que estén “más empeñados en construir un relato político que culpabilice a Vox que en esforzarse en dialogar de manera leal para construir un gobierno de coalición”, aunque ha reiterado que mantiene “la puerta” abierta para llegar a un entendimiento.
“No habrá un nuevo Gobierno en Extremadura porque parece que el Partido Popular todavía no ha comprendido que Vox no negocia ni bajo presión, ni bajo coacciones, ni bajo chantaje, ni con guerras sucias, ni con prisas. Porque llevamos muchos meses desde que se celebraron las elecciones en Extremadura exigiendo una negociación detallada, una negociación de medidas concretas y de plazos y garantías de cumplimiento de esas medidas”, ha explicado ante los medios durante su visita a Cigales (Valladolid), en plena campaña de Castilla y León.
El dirigente de Vox ha admitido que, pese a ser un partido “muy diferente” al PP, considera posible “ponerse de acuerdo” para ofrecer respuestas “concretas” a los ciudadanos. Ha recordado que esa cooperación ya se da, ha dicho, en “muchos ayuntamientos” donde han sacado adelante “presupuesto” o han logrado tumbar “las zonas de bajas emisiones en algunas ciudades”.
“Pero parece, por desgracia, que Génova 13 está más empeñada en estos momentos en construir un relato político que culpabilice a Vox de la falta de acuerdo que en esforzarse, en dialogar de manera leal para construir un gobierno de coalición”, ha reiterado Abascal, insistiendo en que la dirección nacional del PP se centra más en el discurso que en el pacto.
En este escenario, ha destacado el “esfuerzo” de la candidata del PP, María Guardiola, por “acercarse a los planteamientos” de Vox y ha subrayado que todavía queda “mucho tiempo” para alcanzar un acuerdo en Extremadura.
“La puerta está abierta”, ha afirmado, condicionando esa disposición a cerrar un pacto basado en medidas “concretas”, entre las que ha mencionado la defensa de la central nuclear de Almaraz o la ampliación del regadío en Extremadura. “Es decir, sobre los problemas concretos de la gente, que son los que nos cuentan cuando venimos a estas plazas y cuando hablamos con los españoles”, ha concluido.
Por ello, ha vuelto a remarcar que mantiene la “puerta abierta” pero sin aceptar negociaciones “a última hora, ni con prisas, con coacciones, ni guerras sucias”. Ha precisado que esta forma de actuar no solo se aplica a Extremadura, sino también a Aragón y Castilla y León, y ha recordado que ya vivieron una situación similar en esta última comunidad cuando el PP intentó “chantajearles” en 2022 “hasta última hora”. “Cuando vieron que éramos perfectamente capaces de votar en contra de la investidura si no se llegaba a un acuerdo con nosotros, se avinieron a razones”, ha señalado.
Finalmente, ha reiterado que Vox no está centrado en obtener “cargos”, sino en impulsar “un cambio de rumbo, plazos de cumplimiento para las medidas acordados y garantías de cumplimiento”, como condición imprescindible para apoyar cualquier gobierno de coalición.