El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha sostenido este viernes que el acuerdo alcanzado con el PP en Extremadura, destinado a asegurar el funcionamiento de la Administración autonómica, ha salido adelante porque la “Génova” no ha puesto “zancadillas”.
Durante un mitin de campaña en Miranda de Ebro (Burgos), el dirigente de Vox ha calificado este entendimiento como algo “concreto” y “puntual”, y ha recalcado que este tipo de pactos evidencian que su partido es capaz de cerrar acuerdos con los ‘populares’ cuando se trata de atender las preocupaciones de los ciudadanos.
Abascal ha explicado que la finalidad del acuerdo en Extremadura es que la Administración regional opere con “normalidad” y se evite la paralización de los servicios públicos, remarcando que la negociación ha sido posible al no haber “interferencias” de la cúpula nacional del PP.
Al mismo tiempo, ha manifestado su intención de mantener abierto el diálogo para “responder a la voluntad” de los extremeños y aragoneses, así como de los castellanos y leoneses tras las elecciones del domingo, con el propósito de levantar una alternativa cimentada en el “respeto entre dos fuerzas políticas”.
Sin embargo, Abascal ha avisado al PP de que no dispone de “derecho de pernada” sobre Vox ni puede dar por hecho sus apoyos sin condiciones, reiterando que las conversaciones se sostendrán “medida a medida”, con plazos definidos y garantías de cumplimiento.
“Me voy a hartar de repetirlo para ver si se enteran de una vez”, ha zanjado el líder de la formación.