El líder de Vox, Santiago Abascal, ha asegurado estar “harto del teatro” del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, a quien acusa de que “simula hacer oposición” a la “mafia” de Pedro Sánchez y de protagonizar una “estafa”. Por ello, de cara a las elecciones del 15 de marzo en Castilla y León, ha reclamado dar “fuerza” a Vox para que el PP se vea obligado a “sentarse en una mesa a negociar como Dios manda”.
Durante un mitin en Béjar (Salamanca), Abascal ha intensificado sus críticas contra el máximo dirigente de los ‘populares’, al que ha exigido además que “deje de asustar a la gente” y abandone el discurso del “voto útil” para el PP frente a la izquierda, ya que, según ha recalcado, esta “no tienen ninguna oportunidad el 15 de marzo”, “ni de ganar, ni de sumar, ni de gobernar en Castilla y León”.
En este escenario, ha reivindicado a Vox como la alternativa capaz de impulsar “el cambio de rumbo total” en la Comunidad, en contraposición a un PP al que, a su juicio, hay que forzar a “hacer política para adultos” mediante negociaciones en las que Vox pretende hablar “medida a medida”, “con plazos de cumplimiento y garantías”.
“Eso es lo que se juega en estas elecciones”, ha subrayado, insistiendo en que el PP no es de “fiar” y constituye una “estafa” que “no combate de ninguna manera” a la “mafia” del PSOE en el Gobierno de España. “Estoy harto del teatro del señor Feijóo y del PP que simulan hacer oposición, pero que han pactado previamente políticas (con el PSOE) en Bruselas”, ha denunciado, citando como ejemplos Mercosur, el “fanatismo climático” o la “invasión migratoria”.
Sobre inmigración, ha defendido que no es que a Vox le resulte indiferente la situación de otros seres humanos en el mundo, sino que su “prioridad” son los españoles. En este marco, ha arremetido contra el presidente de la Junta y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, por haber acusado al aspirante de Vox, Carlos Pollán, de que Vox quiere “tirar seres humanos al mar”.
“Como puede ser tan canalla. No se puede hacer una acusación de esa naturaleza”, ha reprochado Abascal, responsabilizando a Fernández Mañueco de mostrar “más preocupación por los de fuera que por los de dentro” y rebautizándole irónicamente como “Alfonso Fernández Marrueco”.
A juicio de Abascal, todo ello conforma una “realidad grave”, marcada por la “ruina e inseguridad”, un panorama que, según ha defendido, “solo puede cambiar Vox”, mediante la “restaurando la soberanía, la libertad de la gente y la prosperidad arrebatada durante los últimos tiempos”.