Albares advierte de que atacar infraestructuras civiles sería crimen de guerra: Ojalá no se cumpla ningún ultimátum

Albares alerta de que los ataques de Trump a infraestructuras civiles en Irán serían crimen de guerra y advierte de consecuencias incalculables.

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El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, interviene durante la sesión inaugural de la Unión de Federalistas Europeos, a 20 de marzo de 2026, en Barcelona, Catalunya (España). Lorena Sopêna - Europa Press

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El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha respondido este martes afirmativamente cuando se le ha preguntado si los ataques contra infraestructuras civiles con los que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado al régimen iraní podrían considerarse un crimen de guerra. Al mismo tiempo, ha expresado su deseo de que “no se cumpla ningún ultimátum”, ya que las consecuencias serían “incalculables”, tanto en el plano económico como en el social.

Aunque el titular de Exteriores ha evitado pronunciarlo de forma tajante, sí ha admitido que, si Trump llegara a materializar su advertencia de atacar de forma indiscriminada a Irán en caso de que no se reabra el estrecho de Ormuz antes de las 02.00 horas de este miércoles (hora peninsular española), Estados Unidos estaría incurriendo en un crimen de guerra. “Así lo definen (los tratados internacionales), desde luego”, ha señalado en una entrevista en ‘Al rojo vivo’, en ‘La Sexta’, recogida por Europa Press.

En esta línea, ha subrayado que “todos en la comunidad internacional” intentan que Irán y Estados Unidos se acerquen a posiciones de diálogo, pero ha reconocido que “la realidad es que las posturas siguen estando muy alejadas” y que los signos actuales “son muy preocupantes”, ya que apuntan, según ha indicado, a la posible preparación de un conflicto armado. “Ojalá me equivoque”, ha manifestado.

Ha indicado, no obstante, que aún resta un margen de horas antes de que pudiera producirse el supuesto ataque al país asiático, tiempo en el que el presidente estadounidense podría dar marcha atrás y ampliar el plazo fijado.

Albares ha afirmado que “veo una lógica de guerra perpetua en la región de Oriente Medio” y ha advertido de que, tras la implicación directa de Estados Unidos, la “virulencia” y la extensión del conflicto son ahora más graves que en los últimos diez años.

En este contexto, el ministro ha sostenido que el cierre del estrecho de Ormuz no es legítimo, del mismo modo que ha rechazado los ataques iraníes contra los países del golfo árabe “que no han hecho nada para iniciar esta guerra”. Por ello, ha instado a ambas partes enfrentadas a que den pasos para iniciar una desescalada de la tensión.

La normalidad es “imposible” sin la implicación directa de EEUU e Irán

Albares ha explicado que tanto él como sus homólogos de Egipto, Jordania y Catar están intentando desempeñar un papel de mediación en la crisis, pero admiten que “en estos momentos es imposible volver a una situación de normalidad en el estrecho de Ormuz si Estados Unidos e Irán no se involucran directamente en la negociación”.

Si los ataques continúan, o se intensifican como han sugerido Trump y el Gobierno iraní, el ministro ha alertado de que ello acarrearía “efectos terribles para la economía”, para el medioambiente y, “evidentemente”, para la población civil que vive en la zona afectada.

Por otra parte, ha lanzado un mensaje al Ejecutivo israelí, recordándole que la vía para lograr estabilidad, seguridad y prosperidad en la región no pasa por la fuerza militar, sino que “cooperando con el vecino” es como se garantiza la prosperidad.

En este punto, ha reiterado que el Gobierno de Pedro Sánchez condena tanto los bombardeos sobre el Líbano —donde los ‘cascos azules’ de la ONU desarrollan sus misiones— como los ataques de Hezbolá contra el país encabezado por Benjamin Netanyahu. En ambos escenarios, ha insistido, Israel, Gaza y el Líbano “tienen derecho a vivir en paz y con seguridad”.