El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha instado a Israel y a Estados Unidos a que “se den cuenta” de que la guerra en Irán está “fuera de control”, advirtiendo de que el conflicto está provocando una desestabilización total de Oriente Próximo y, en particular, un grave impacto humanitario en países como Líbano, donde, según ha señalado, hay ya hasta un millón de desplazados.
Albares se ha expresado en estos términos en una entrevista en la cadena ‘BBC News’, recogida por Europa Press, después de ser preguntado por las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que desconocía el ataque contra el campo de gas qatarí South Pars y prometió que Israel no repetiría una acción de este tipo.
En este marco, el titular de Exteriores ha indicado que comprende que “Israel y Estados Unidos tienen diferentes objetivos en la guerra”, pero ha subrayado que lo esencial es que todos los actores implicados “se den cuenta de que está fuera de control”. “No vemos muy claro cuánto puede durar, cuáles son los objetivos de esta guerra que está poniendo en peligro la vida de millones de personas”, ha añadido.
A su entender, la guerra en Irán “ha desestabilizado completamente Oriente Próximo”, generando “catástrofes humanitarias” como la que se vive en Líbano, donde la ofensiva israelí habría provocado un millón de desplazados, además de un incremento “vertiginoso” de los precios de la energía. “Es una verdadera vergüenza para la humanidad”, ha censurado el jefe de la diplomacia española, que ha advertido asimismo de que “el bienestar de todo el mundo está siendo puesto en peligro, también el de ciudadanos españoles y europeos”.
El ministro ha recalcado que “no hay una solución militar a esta situación” en Irán y ha defendido la necesidad de retomar cuanto antes las conversaciones para favorecer una desescalada del conflicto. “Es la única solución. La seguridad nunca llega solo a través de fuerza militar”, ha enfatizado.
“Inmensa mayoría de países” y defensa del derecho internacional
Albares ha querido destacar que la “inmensa mayoría de países” sigue confiando en el derecho internacional y en los principios de la Carta de Naciones Unidas, recordando que la alternativa a ese marco común es el “puro uso de la fuerza”. “Si empezamos a sembrar el desorden por doquier, al final, llegaremos al caos”, ha advertido.
En esta línea, ha reiterado la posición de España ante la ofensiva contra Irán, que, según ha dicho, constituyó una “acción unilateral” contraria a los principios de la ONU. Ha insistido en que el derecho internacional continúa siendo la “mejor vía” para mantener relaciones constructivas con el conjunto de la comunidad internacional.
Al hilo de lo anterior, el ministro ha defendido que el Gobierno español mantiene una “política exterior coherente” que aplica “los mismos objetivos y principios” en escenarios como Ucrania, Oriente Próximo o Groenlandia. También ha subrayado que “cada vez más países se suman a la postura de España” en la defensa del respeto al derecho internacional y en la preocupación por el impacto de la guerra “en el bienestar de los ciudadanos”.
Relación con Estados Unidos y papel de Europa
Preguntado por la situación actual de las relaciones entre el Gobierno español y Estados Unidos, tras las críticas de su presidente Donald Trump, Albares ha subrayado que EEUU “es el aliado natural e histórico de Europa” y que, en ese contexto, España mantiene “una relación comercial muy sólida” con Washington.
Como ejemplo, ha recordado que España es “uno de los grandes compradores” de gas natural licuado estadounidense y ha mencionado la participación española en el flanco oriental de Europa y en la misión de la OTAN en Irak, “contribuyendo a la seguridad euroatlántica”. “Trabajamos para que esta relación siga siendo tan sólida como siempre y mutuamente beneficiosa para España, Europa y también para Estados Unidos”, ha recalcado.
Para concluir, Albares ha defendido que es “el momento” de que Europa avance en su soberanía, tanto económica y comercial como en materia de seguridad. Ha explicado que España reclama “una mejor integración de las industrias de defensa” europeas y la creación de un ejército europeo, no para sustituir a los ejércitos nacionales, sino con el objetivo de articular una “fuerza de respuesta rápida para garantizar nuestra propia disuasión”. A su juicio, Europa debe “equilibrar, ser una voz de la razón” y “que defienda el derecho internacional, la negociación, la diplomacia”.