Albares alerta de una ruptura del orden internacional y reclama más soberanía para Europa

Albares denuncia una ruptura del orden internacional, pide más soberanía europea y defiende la política exterior española en China, Venezuela y la UE.

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El ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación y Unión Europea, José Manuel Albares, Eduardo Parra - Europa Press

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El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, sostiene que en estos momentos se vive una “ruptura en el orden internacional” originada, a su juicio, por la nueva concepción de Estados Unidos sobre la relación transatlántica y por las maniobras de desestabilización de Rusia. Por este motivo, ha instado a avanzar de forma decidida hacia una mayor soberanía europea.

En una entrevista concedida a “La Vanguardia” y difundida este domingo por Europa Press, Albares ha abordado, entre otros asuntos, la situación de Groenlandia. Ha recordado que “Hemos conseguido parar una presión inaceptable sobre Dinamarca, país miembro de la Unión Europea. Pero la reclamación última de Estados Unidos se mantiene: quieren la soberanía de Groenlandia. Por lo tanto, la solidaridad con Dinamarca debe proseguir”, ha advertido, subrayando la necesidad de mantener el respaldo comunitario a Copenhague.

El ministro ha remarcado que “haber mantenido la unidad europea y haber dibujado una línea roja han sido factores muy importantes” frente a las pretensiones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, destacando el papel de la cohesión interna de la UE ante las presiones externas.

Albares ha defendido asimismo que, para reforzar su soberanía, Europa debe “remover los últimos obstáculos del mercado único” y completar tanto un verdadero mercado de capitales como un mercado digital, a lo que ha sumado la necesidad de impulsar la creación de un ejército europeo que complemente la capacidad de defensa común.

En esta misma línea, ha insistido en que “Europa debe traducir su potencia económica en potencia política. Ello no significa adoptar una estrategia agresiva, pero hemos de disponer de capacidad de disuasión ante la coerción”, recalcando que la Unión necesita herramientas propias para proteger sus intereses.

Política exterior y relación con China

Albares ha respondido también a las críticas de la oposición a la política exterior del Ejecutivo, defendiendo que es “coherente” y asegurando que, en su opinión, la credibilidad de España en el escenario internacional se ha visto reforzada en los últimos años.

En cuanto al vínculo con Pekín, ha puesto el foco en la importancia de esa relación estratégica: “Nos parece imposible tener una política del exterior global, gestionar los grandes fenómenos globales, sin tener un diálogo intenso con China, un país que es una potencia demográfica, económica, militar”, ha destacado, aludiendo al peso creciente del gigante asiático.

Venezuela y el papel de España

Respecto al anuncio de una amnistía en Venezuela para los presos políticos, el ministro ha celebrado la medida y ha subrayado que España “es uno de los pocos países que habla a la vez con el Gobierno y la oposición”, reivindicando así el papel de mediador que desempeña Madrid.

Albares ha reiterado que “No puede haber una solución que venga de fuera de Venezuela. La solución tiene que venir de un diálogo amplio, pacífico, democrático entre venezolanos. Si las partes lo quieren, estamos dispuestos a acompañar como lo hemos hecho otras veces”, ha añadido, abogando por un proceso interno respaldado por la comunidad internacional.

Lenguas cooficiales en la Unión Europea

Cuestionado por el avance de las negociaciones para que el catalán, el euskera y el gallego sean lenguas oficiales en la Unión Europea, ha señalado que con Alemania se está “hablando de todo” y ha apuntado que, con el respaldo del PP, la oficialidad de estas lenguas ya se habría alcanzado.

En este contexto, ha asegurado que “El tema del catalán como lengua oficial es una cuestión de tiempo. Yo no puedo dar la fecha exacta, pero estoy seguro -no convencido, seguro-, de que el catalán, exactamente igual que el euskera y el gallego, será lengua oficial de la Unión Europea”, mostrando plena confianza en que el proceso acabará culminando.