El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha mostrado su malestar por la ausencia de la Unión Europea en la mesa de diálogo para poner fin a la guerra en Ucrania y ha alertado de que, a corto plazo, ni siquiera se vislumbra un alto el fuego, ya que Rusia "no quiere" detener su ofensiva.
Albares se ha pronunciado en estos términos antes de participar en la reunión de ministros de Exteriores de los Veintisiete que tiene lugar este jueves en Bruselas, cuando ha sido cuestionado por el hecho de que la UE no forme parte de las conversaciones a tres bandas sobre Ucrania entre Rusia y Estados Unidos, iniciadas la semana pasada en Abu Dhabi, capital de Emiratos Árabes Unidos.
"La paz que salga de cualquier negociación con respecto a Ucrania es también el futuro esquema de seguridad de Europa. Y por lo tanto, me parece impensable que Europa no esté sentada en esa mesa", ha remarcado el titular de Exteriores, subrayando a continuación que, en cualquier caso, la decisión sobre el porvenir de Ucrania corresponde "en primer lugar a los ucranianos".
El ministro ha añadido que "desgraciadamente" no aprecia "en estos momentos" un horizonte cercano de paz en Ucrania, ya que "ni siquiera" considera factible que se logre pronto un alto el fuego, entre otras razones porque Rusia "no quiere" y mantiene sus bombardeos sobre ciudades ucranianas. "Ojalá me equivoque", ha apostillado.
En esta línea, ha reiterado que España hará "todo lo que esté en su mano" para alcanzar "una paz justa y duradera", y ha recordado que el Gobierno "está haciendo un esfuerzo especial" y suministrará a Kiev generadores por un valor de un millón de euros, con el objetivo de garantizar electricidad y calefacción a 28.000 ucranianos ante los ataques rusos contra infraestructuras energéticas que están provocando cortes de luz en todo el país.