El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, mantendrá este lunes por la tarde en Madrid un encuentro con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, según han indicado este domingo fuentes del Ministerio.
Será la tercera vez que ambos responsables diplomáticos se ven, después de sus reuniones de noviembre de 2021 con motivo de la Cumbre Iberoamericana en República Dominicana y la celebrada el pasado septiembre en los márgenes de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. De acuerdo con las mismas fuentes, ha sido el propio ministro cubano quien ha solicitado esta nueva cita. La última visita oficial de Rodríguez a España tuvo lugar en abril de 2017.
La reunión “estará centrada en la situación en Cuba y en la próxima Cumbre Iberoamericana, que tendrá lugar el 4 y 5 de noviembre en la capital de España, que ostenta la Secretaría Pro Témpore”, han explicado las fuentes consultadas.
La isla atraviesa actualmente su mayor crisis desde el denominado ‘Periodo especial’ posterior al colapso de la Unión Soviética. Los desequilibrios económicos acumulados durante años, agravados especialmente tras la pandemia, se han visto intensificados por la actuación de Estados Unidos en Venezuela y por la decisión del Gobierno de Donald Trump de obstaculizar el envío de combustible a Cuba, advirtiendo con aranceles a los países que incumplieran estas restricciones.
La escasez de combustible, un problema crítico para un país que no puede cubrir sus necesidades sin el crudo venezolano, su principal proveedor, ha obligado a cancelar vuelos y cerrar hoteles, lo que ha hundido aún más el ya debilitado sector turístico, una de las principales fuentes de divisas para la economía cubana.
El desabastecimiento energético también repercute con fuerza en la prestación de servicios esenciales. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos advirtió el viernes de que la situación está afectando a las unidades de cuidados intensivos, así como a la producción, distribución y almacenamiento de vacunas, trasfusión de sangre y medicamentos que requieren control de temperatura.
En este contexto, el organismo de la ONU denunció que “más del 80% de los equipos de bombeo de agua dependen de la electricidad”, lo que tiene consecuencias directas sobre el acceso “al agua potable segura, al saneamiento y a la higiene” para la ciudadanía.
Hasta ahora, el Gobierno español no ha fijado públicamente una posición sobre la crisis que vive Cuba, mientras las autoridades de la isla intentan recabar respaldo internacional y asistencia para hacer frente a la emergencia. De momento, únicamente México ha enviado dos barcos con ayuda humanitaria, aunque el suministro de petróleo continúa sin llegar.
En territorio cubano, según datos del INE, residían en 2025 más de 175.000 españoles, en su mayoría personas que han adquirido la nacionalidad a través de la Ley de Memoria Histórica y la posterior Ley de Memoria Democrática.
La presencia económica de España en Cuba es igualmente relevante, con numerosas compañías del sector turístico, sobre todo cadenas hoteleras como Meliá, Iberostar o Barceló, así como inversiones en otras áreas estratégicas como la industria del tabaco.