El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, realizará este jueves y viernes su primera visita oficial a Argelia, un desplazamiento con el que el Gobierno pretende cerrar definitivamente la crisis abierta por el cambio de posición sobre el Sáhara Occidental en 2022.
En estos dos últimos años se han ido dando pasos para el deshielo entre Madrid y Argel después de que el respaldo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al plan marroquí de autonomía para el Sáhara llevara a las autoridades argelinas a llamar a consultas a su embajador en marzo de 2022. Sin embargo, el Tratado de Amistad firmado en 2002 entre ambos países permanece suspendido por decisión del presidente argelino, Abdelmayid Tebune, desde junio de ese mismo año.
Desde Exteriores recalcan que la meta del viaje es “reforzar la relación bilateral”, para lo que se ha programado una reunión con su homólogo argelino, Ahmed Attaf, con quien revisará los principales asuntos de la agenda común, así como la situación internacional.
Está por determinar si, como gesto hacia España, el jefe del Estado argelino recibirá también a Albares, siguiendo el precedente de octubre pasado, cuando el presidente Tebune se entrevistó con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante su visita al país. Grande-Marlaska fue el primer miembro del Ejecutivo en desplazarse a Argelia tras el inicio del deshielo.
En un primer momento, se esperaba que fuera el propio Albares quien viajara en febrero de 2024, pero el viaje se anuló a última hora por discrepancias sobre el contenido de la agenda, aparentemente por la negativa del ministro español a tratar la cuestión del Sáhara Occidental.
Pese a ello, el jefe de la diplomacia española ya se ha visto en cuatro ocasiones con Attaf desde febrero de 2025. El encuentro más reciente tuvo lugar el pasado febrero, cuando el ministro argelino acudió a Madrid para una reunión sobre la antigua colonia española convocada por Estados Unidos, en la que también participaron Marruecos, el Polisario y Mauritania.
En aquella ocasión, el Ministerio de Exteriores argelino avanzó que Albares viajaría próximamente al país para preparar una nueva Reunión de Alto Nivel (RAN). Si finalmente se celebra, será la primera cumbre bilateral hispano-argelina desde 2018.
Gas y seguridad del suministro
Aunque la relación política quedó prácticamente bloqueada en marzo de 2022, el flujo de gas argelino hacia España se ha mantenido sin interrupciones durante estos cuatro años, algo que el Gobierno no ha dejado de subrayar, destacando a Argelia como un socio energético fiable que ha respetado sus contratos.
Argelia se situó como el principal proveedor de gas natural de España en 2025, con casi el 35% del total, por delante de Estados Unidos y Rusia, si bien este porcentaje fue algo inferior al de 2024, cuando alcanzó el 39,5%.
En el contexto actual, garantizar y consolidar ese suministro resulta aún más relevante por el impacto del conflicto en Irán y el consiguiente bloqueo del estrecho de Ormuz sobre los mercados energéticos internacionales.
En esta línea, Exteriores ha precisado que Albares mantendrá un encuentro con el ministro de Hidrocarburos y Minas, Mohamed Arkab, después de que la agencia Bloomberg publicara que el Ejecutivo español se plantea incrementar las compras de gas a Argelia.
Este mismo martes, el presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, expresó su confianza en que la relación con la compañía estatal argelina Sonatrach vaya “más aún a futuro”. Ambas empresas gestionan el gasoducto Medgaz, actualmente la única vía de entrada del gas argelino a España tras el cierre en noviembre de 2021 por parte de Argelia del gasoducto Magreb Europa (GME), que transportaba gas a través de Marruecos.
Normalización comercial tras la crisis
Uno de los mayores costes de la crisis diplomática fue el desplome de los intercambios comerciales. La Asociación Profesional de Bancos y Entidades Financieras (Abef) decidió en junio de 2022 congelar las domiciliaciones bancarias para las operaciones de comercio exterior con España, una restricción que se mantuvo hasta noviembre de 2024.
Los datos oficiales muestran que en 2022 las exportaciones españolas a Argelia sumaron 1.021 millones de euros, mientras que las importaciones alcanzaron 7.599 millones. La caída respecto a 2021, cuando las ventas españolas fueron de 1.888 millones, evidencia el impacto de las medidas financieras. En 2023, las exportaciones se hundieron hasta 331,8 millones, aunque las compras a Argelia apenas variaron, con 6.424 millones.
Aunque el levantamiento formal de las restricciones no llegó hasta noviembre de 2024, durante ese año Argelia ya había empezado a relajar la entrada de determinados productos, lo que permitió cerrar el ejercicio con exportaciones por 794 millones e importaciones por 6.122 millones.
La tendencia positiva se consolidó el año pasado, cuando las exportaciones españolas repuntaron hasta 2.133,5 millones, superando el nivel previo a la crisis, mientras que las importaciones se situaron en 6.296,1 millones.
“En 2025 triplicamos las exportaciones con respecto al año anterior, el mejor resultado de nuestras exportaciones desde el año 2019”, se felicitó el ministro al anunciar su visita este martes. Durante su estancia en Argel, Albares se reunirá también con empresarios españoles instalados en el país para conocer de primera mano su situación y proyectos.
Impacto sectorial y nuevas inversiones
Entre los sectores más golpeados por la crisis destacó el cerámico, en particular el de fritas y esmaltes. Según detalla a Europa Press Luis M. Martí, presidente de la Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana (CEV) en Castellón, donde se concentra el 95% de la producción nacional, “hay dos situaciones distintas”.
Por una parte, indica, el comercio de fritas y esmaltes se ha “normalizado” y se han alcanzado exportaciones por unos 100 millones de euros. Por otra, persiste un “bloqueo total” en el ámbito de las baldosas cerámicas, ligado a la intención del Ejecutivo argelino de “proteger su industria” en este ámbito.
Ismael Martín, representante en España del Foro de Negocios Argelino-Español (F2AE), confirma igualmente que los flujos comerciales se han reactivado, aunque todavía no han regresado a los niveles de los “años dorados” de hace más de diez años, y subraya que ahora Argelia muestra mayor interés por “atraer inversión”.
El Gobierno argelino está impulsando sobre todo la inversión extranjera en sectores considerados no estratégicos, mientras adopta políticas más proteccionistas en otros ámbitos, lo que está llevando a numerosas compañías españolas a apostar por implantar unidades productivas en el país, explica a Europa Press. Aun así, advierte de que “vamos un poco a rebufo” respecto a otros socios europeos como Italia, cuya primera ministra, Giorgia Meloni, visitó este miércoles Argelia y se entrevistó con Tebune.
Agenda cultural y memoria histórica
El viaje de Albares incluirá también una parada en Orán, donde el viernes procederá a la inauguración de un nuevo Instituto Cervantes, que se sumará al ya existente en Argel. Fuentes de Exteriores señalan que el interés por el español y la cultura hispánica va en aumento, con unos 40.000 estudiantes argelinos de español en Primaria y Secundaria y alrededor de 3.500 en la universidad.
La visita concluirá con un acto de memoria histórica y democrática dedicado al exilio republicano, ante el monolito erigido en honor al mercante británico Standbrook en el puerto de Orán, el último barco que zarpó desde Alicante cuatro días antes del final de la Guerra Civil con refugiados republicanos a bordo.