Alberto Garzón advierte de un escenario global peligroso con Trump donde El cuento de la criada resulta verosímil

Garzón alerta de un escenario global peligroso con Trump, critica la parálisis de la UE y reivindica una alternativa ecosocialista y democrática.

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El ex ministro de Consumo y coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, durante una entrevista para Europa Press, en el Hotel Casa de las Artes Meliá Collection, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España).  Eduardo Parra - Europa Press

El ex ministro de Consumo y coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, durante una entrevista para Europa Press, en el Hotel Casa de las Artes Meliá Collection, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

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El exministro de Consumo Alberto Garzón ha alertado de que la coyuntura internacional actual, marcada por la pugna geopolítica y el auge de la ultraderecha, dibuja una fotografía “peligrosa” en la que series como 'El cuento de la criada' empiezan a resultar plausibles. Frente a ello, ha llamado a tomar conciencia de la capacidad transformadora de la política para corregir el rumbo.

Al mismo tiempo, ha señalado que la Unión Europea ha dejado de ser un actor “relevante” en la escena mundial y se ha convertido en un mero “tablero de juego” para la confrontación entre grandes potencias, especialmente ante la lógica “perversa” que, a su juicio, está imponiendo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la disputa por los recursos naturales.

En una entrevista con Europa Press a raíz de la publicación de su último libro 'La guerra por la energía' (Editorial Península), Garzón ha expuesto que la lucha por el control de los recursos finitos del planeta ha sido una constante histórica y que la fase actual recuerda al “mercantilismo” de los primeros “imperios coloniales”, cuando “si querías oro, plata o especies tenías que quitárselos a otros”.

Según su análisis, esa misma lógica es la que sigue hoy de forma estratégica EEUU cuando se siente “amenazados por China”, abandonando el “libre mercado” y volcando sus esfuerzos en dominar minerales críticos, el petróleo o las rutas comerciales. Es lo que dice identificar tras su actuación en Venezuela o en sus aspiraciones sobre Groenlandia.

“Ya no hay disimulos ni excusas” en la política exterior de EEUU

Garzón ha remarcado que, en el pasado, Estados Unidos “encubría” sus intervenciones en otros países bajo una “narrativa en pro de los derechos humanos”, mientras que Trump exhibe un interés “desnudo” por el control de esos recursos. “No hay excusas, no hay justificaciones y no hay disimulo”, ha enfatizado.

Preguntado por si le sorprendió esta deriva, el exlíder de IU ha respondido que no, y ha contrapuesto que muchos análisis reducen a Trump a un personaje “estrafalario” o “narcisista”, cuando en realidad su política se apoya en elementos estructurales ya presentes en los mandatos de Barack Obama o Joe Biden, que percibían que la “hegemonía” de EEUU estaba amenazada por el ascenso de China.

Distopías verosímiles y deterioro democrático

Este viraje estratégico, ha añadido el exministro, incrementa las “presiones militares” y la “coerción” de EEUU, relegando la diplomacia a un segundo plano. “Evidentemente no es lo mismo Trump que Biden o que Obama, pero la lógica ya estaba marcada”, ha reiterado.

Es más, ha advertido de que para el actual equipo de gobierno estadounidense, de forma “descarnada”, la “democracia ya no importa nada” y se guía por el “puro y duro interés”.

“Creo que hay que hacer la fotografía de lo que está ocurriendo y la fotografía es fea. Es una fotografía en la que series como 'Years and years' o 'El cuento de la criada' parecen verosímiles”, ha manifestado Garzón al ser cuestionado sobre si el mundo se encamina hacia una distopía.

También ha subrayado que el “imperialismo nunca es hacia afuera con democracia hacia dentro” y ha puesto como ejemplo el Servicio de Control Migratorio (ICE), al que califica como “ejército paralimiltar”.

“No nos hubiéramos imaginado hace demasiado tiempo que el gobierno de EEUU justificara de esta manera una ejecución a un manifestante”, ha denunciado, para remarcar que las “democracias nunca caen de un día para otro”, sino que atraviesan un proceso “gradual de deterioro” y “desgaste”.

Pese a este diagnóstico pesimista, ha matizado que, aunque la “fotografía” actual sea inquietante, la política posee la capacidad de abrir escenarios mejores en plena crisis, y es precisamente lo que pretende ilustrar en su nuevo libro. Por ello, defiende que existen alternativas de cooperación entre iguales frente a la “lógica perversa de Trump”.

Una UE vulnerable y en “parálisis absoluta”

En cuanto al papel de Europa, Garzón ha criticado que la aplicación de recetas neoliberales ha generado tres grandes puntos débiles: dependencia militar de EEUU, dependencia industrial y tecnológica de China y dependencia energética de los combustibles fósiles de Rusia.

Para superar estas vulnerabilidades, propone una hoja de ruta que incluya una UE con mayor “unidad política”, refuerzo de las finanzas públicas mediante instrumentos como los eurobonos, impulso de una política industrial propia, una transición ecológica acelerada para reducir el uso de petróleo y la creación de un “ejército europeo propio”.

No obstante, su impresión es que la UE no avanza en esa dirección y que buena parte de sus líderes se encuentran en una situación de “absoluta parálisis”. Además, ya no percibe a Europa como un actor con peso, sino como el “tablero de juego” donde EEUU mueve “fichas dentro”, aludiendo al caso de Vox.

“¿Puede ocurrir lo que está pasando en Estados Unidos en España? Sí, puede ocurrir y no hay ningún antivirus que en España evite que un Gobierno de gente de extrema derecha pueda desgastar las instituciones creando una fuerza paramilitar como la que es el ICE (...) Los estadounidenses no se lo creían que fuera posible esto hace 10 años”, ha avisado, insistiendo en que la clave es que la sociedad identifique estos peligros y no caiga en el “silencio”.

Sobre España, considera que el actual Ejecutivo es consciente de este contexto y que en Europa hay antiguos defensores del neoliberalismo que se están recolocando ante el nuevo escenario geopolítico. En el plano nacional, observa a una derecha instalada en el “negacionismo climático” y en mantener la dependencia del petróleo.

Alternativa ecosocialista y reducción de jornada

En el terreno económico, Garzón ha defendido la propuesta ecosocialista frente a un capitalismo que “no es sensible a las limitaciones del planeta”, y que, según sostiene, puede aplicarse mediante planificación y gestión pública.

Como ejemplo, ha resaltado la importancia de garantizar la vivienda como derecho y no como simple mercancía, algo que, a su juicio, requiere “voluntad política”. Incluso ha bromeado con que Trump, como un reloj “roto” que también al final “acierta”, apunta en la dirección adecuada al pretender impedir que las empresas compren pisos.

Asimismo, ha señalado que la reducción de la jornada laboral acabará imponiéndose como conquista social frente a un sistema capitalista que solo busca producir más “como la rueda del hámster” y que ha normalizado el síndrome de “burnout”.

“Algo falla en el sistema”, ha planteado Garzón, para afirmar que la población está “harta” y que es posible producir mejor con menos horas de trabajo. A su juicio, en numerosos lugares del mundo empiezan a abrirse camino propuestas inspiradas en el “buen vivir” y el “decrecimiento”.