El príncipe Alberto II de Mónaco ha trasladado al Rey Felipe VI una invitación para que acuda en 2029 a los actos conmemorativos del 500 aniversario de la visita de Carlos I de España al Principado. Según ha explicado a Europa Press la embajadora monegasca, Catherine Fautrier-Rousseau, esta cita podría convertirse en la primera visita oficial del monarca español a Mónaco desde su proclamación.
Aunque entre ambas casas reales existe una “relación muy cercana y de amistad” y hay una “muy buena relación” entre Alberto II y Felipe VI, la representante diplomática recuerda que hasta ahora no se ha materializado ninguna visita de Estado u oficial ni por parte de los Reyes de España ni del jefe de Estado monegasco.
Con el objetivo de revertir esta situación, “el Príncipe ha invitado al Rey a una visita de Estado a Mónaco con ocasión de la celebración del 500 aniversario del viaje de Carlos I en 2029”, ha señalado Fautrier-Rousseau, que se muestra confiada en que la invitación formal, ya remitida, reciba una respuesta positiva por parte de la Casa del Rey.
La efeméride, de especial importancia para el Principado, recuerda el desplazamiento que realizó Carlos de Austria rumbo a Bolonia para ser coronado emperador por el Papa Clemente VII entre el 5 y el 9 de agosto de 1529. En aquel periodo, Mónaco se encontraba bajo el protectorado de la Monarquía Hispánica en virtud del Tratado de Burgos de 1525, un marco que se prolongó hasta 1641.
Próxima visita de Alberto II a España
Antes de esa eventual visita de Felipe VI, está previsto que Alberto II viaje de nuevo a España. La embajadora adelanta que el Príncipe —que para los monegascos también ejerce como jefe de Gobierno— se desplazará a Madrid a comienzos de junio para participar en la exposición con la que se celebran los 150 años de presencia diplomática monegasca en territorio español.
Este pequeño Estado de la Costa Azul dispone de menos de una veintena de embajadores para atender 35 países, y España figura entre los pocos destinos donde cuenta con una embajada residente. Fautrier-Rousseau vincula esta singularidad a la larga relación histórica entre ambos países, especialmente a través de sus respectivas coronas.
La próxima no será la primera estancia de Alberto II en España, aunque hasta ahora ninguna ha tenido carácter oficial. El soberano mantiene un lazo estrecho con nuestro país y ha realizado en los últimos años varias visitas privadas por distintos motivos, en algunas de las cuales se ha reunido con Felipe VI.
En el ámbito político, el intercambio de visitas también ha sido limitado. Hasta la fecha, ningún ministro español ha viajado oficialmente al Principado en el marco de una visita bilateral, mientras que la actual ministra de Exteriores de Mónaco realizó hace dos semanas la primera visita oficial de un titular de ese rango a España.
En este contexto, la embajadora subraya que los vínculos bilaterales no se circunscriben a los contactos al más alto nivel, aunque reconoce que existen “más relaciones entre empresas que entre gobiernos”.
Fautrier-Rousseau reivindica que Mónaco “tiene una economía diversificada” y matiza que, pese a la imagen extendida, el turismo apenas supone el 5% del PIB. La banca, las finanzas y los servicios constituyen los pilares principales, junto con una base industrial orientada a la cosmética, la farmacéutica y la fabricación de componentes para la industria del automóvil y el plástico.
Además, al margen del programa cultural diseñado por la Embajada para conmemorar el 150 aniversario —que incluye, junto a la exposición itinerante por varias ciudades españolas, distintos conciertos—, Mónaco será este año escenario de la etapa prólogo y del inicio de la Vuelta Ciclista a España. Según precisa la embajadora, la elección del Principado como punto de partida no está ligada a la efeméride, sino que se decidió con anterioridad.