La candidata socialista a las elecciones autonómicas del 8 de febrero en Aragón, Pilar Alegría, ha reclamado “transparencia” ante la expansión de centros de datos en la Comunidad, defendiendo que estas inversiones deben ser compatibles con “el respeto a los recursos naturales y a la propia ciudadanía”: “Los centros de datos son empresas extractivas de recursos y deberíamos saber cuánta agua y cuánta energía van a necesitar”.
Alegría ha recordado que, “a todos los aragoneses, cuando escuchamos noticia de llegada de inversiones a nuestro territorio, de entrada, siempre lo escuchamos de forma positiva”, pero ha advertido de que en este caso existen “muchas preguntas que se tienen que responder”, entre ellas el impacto en el consumo de agua y electricidad.
Además, ha puesto el foco en el empleo asociado a estas infraestructuras, cuestionando si los puestos de trabajo los ocuparán jóvenes formados en Formación Profesional o en grados de Ingeniería o si, por el contrario, esos empleos estarán “a muchos miles y miles de kilómetros de Aragón”.
La candidata del PSOE ha recordado que hay “muchos países en Europa y fuera de Europa” que ya estudian moratorias a la implantación de centros de datos por su “excesivo consumo energético” y por el encarecimiento de la factura de la luz, “que recae siempre en el bolsillo de los usuarios”. Por ello, ha planteado un “impuesto solidario” para que los beneficios generados por estas infraestructuras reviertan en el territorio y se destinen a reforzar los servicios públicos.
Servicios públicos frente a recortes y privatizaciones
En la precampaña, Alegría ha centrado su discurso en la situación de los servicios públicos, acusando al Ejecutivo del PP de aplicar “importantes recortes” mientras abre la puerta “de par en par” a la privatización. Ha defendido que “los recursos públicos tienen que ir a los servicios públicos”, frente al modelo “privatizador” de los populares, a quienes reprocha haber gestionado “el presupuesto más alto de la historia” y que “nunca con tanto se ha hecho tan poco”.
Ha subrayado que “mi prioridad política es hacerme cargo de los problemas cotidianos de los aragoneses y de las aragonesas. Y eso pasa por volver a consolidar y a invertir en los derechos y en los servicios públicos”.
Plan de choque sanitario y transporte gratuito
Si llega al Pignatelli, sede del Gobierno autonómico, Alegría ha anunciado que su primera decisión será un plan de choque para reducir las listas de espera sanitarias, con la meta de que “ningún aragonés tenga que esperar más de tres días a ser atendido por su médico de cabecera” —ha indicado que actualmente la demora alcanza entre 15 y 20 días en algunos casos—.
Junto a ello, propone habilitar un sistema de transporte gratuito, en autobús o taxi, para que las personas mayores que residen en los pueblos no dependan de “la buena voluntad de su familia o de los vecinos” para acudir a sus citas médicas.
Ha reivindicado que “la sanidad pública tiene que volver a ser otra vez esa joya de la corona” y ha criticado la externalización de servicios como Ginecología, Urología o Anestesia en el Hospital Obispo Polanco de Teruel, donde ahora los realizan profesionales de la sanidad privada “cobrando cinco veces más de lo que cobra un médico en la sanidad pública”.
Fin de la concertación del Bachillerato
Alegría sostiene que esa misma lógica privatizadora se ha trasladado a la educación, con más de 7 millones de euros destinados a concertar el Bachillerato en centros privados cuando “hay más de 2.500 plazas públicas sin cubrir”.
En este ámbito, la candidata socialista se compromete a revertir esta política: “La concertación del Bachillerato no seguiría ni un día más con el gobierno de Pilar Alegría”.
Vivienda asequible y tope de 500 euros
Otra de sus primeras medidas se vincula con la principal preocupación de los aragoneses, según el último CIS: la vivienda, señalada por el 22,1% de los encuestados, casi diez puntos por encima de la sanidad. Por ello, plantea un plan de vivienda pública y asequible, con especial atención a los jóvenes.
Ha reiterado su compromiso de aplicar la ley estatal de vivienda, una norma “importante” porque permite “contener y reducir los precios de los alquileres”. “Para saber si una ley funciona o no, hay que ver qué es lo que está sucediendo en los sitios donde se ha aplicado. Y lo que está pasando en ciudades como Barcelona o como A Coruña es que los precios de los alquileres están reduciéndose en más de un 5%”, ha explicado.
Según sus cálculos, siete de cada diez aragoneses viven en zonas que podrían declararse tensionadas, de modo que la aplicación de la ley nacional implicaría “una bajada clara de sus precios de los alquileres”.
En paralelo, apuesta por impulsar la construcción de vivienda pública “que sea pública y asequible”, en contraste con promociones como la del Polígono las Harineras de Huesca, con rentas cercanas a los 900 euros. “Una vivienda pública de 900 euros no es asequible. Yo planteo que sean viviendas públicas y asequibles y cuando hablamos de asequibles es que ningún aragonés tenga que pagar más de 500 euros por ese alquiler”, ha sentenciado.
También ha defendido algo que considera “claro y básico”, como “blindar el parque público”: “La vivienda pública tiene que ser siempre pública, nunca puede ser vivienda que genere especulación”.
“Fórmula 3, 2, 1” y campaña limpia
De cara al 8F, Alegría ha propuesto un compromiso por una campaña “limpia” y sin ataques personales, que no ha sido aceptado por su principal rival electoral. A su juicio, “plantear una campaña limpia no tendría que ser noticia, tendría que ser algo normalizado, entre otras cosas porque es lo que los aragoneses esperan y merecen”, recalcando que este documento no buscaba “un titular”, sino reflejar su “forma de ver y entender” el servicio público y su manera de gobernar.
Ha resumido su estilo de gobierno en la “fórmula 3, 2, 1”, es decir, “tres días pisando el territorio y escuchando a los aragoneses, dos días en Zaragoza trabajando en el Pignatelli y uno explicando las grandezas y bondades de Aragón en España, en Europa y en el mundo”.
Asimismo, ha adelantado que quiere gobernar no solo desde el Gobierno de Aragón, sino también “con los alcaldes y las alcaldesas”: “La participación que van a tener los alcaldes y las alcaldesas en mi gobierno, el trabajo coordinado que va a haber va a ser una tónica habitual”.
Recorrido por Aragón y vida personal
Desde que dejó el Ministerio de Educación para centrarse en la candidatura, asegura haber recorrido más de 4.000 kilómetros. Inició la campaña en Teruel y celebrará su primer gran acto este domingo en Huesca, donde compartirá mitin con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
“El 16 de diciembre fue mi último Consejo de Ministros y, el 17 de diciembre, ya estaba en Ejea de los Caballeros y en Zuera”, ha señalado. Desde entonces, ha visitado localidades como La Hoz de la Vieja (Teruel), donde los vecinos llevan “más de un mes sin que hayan visto a su médico”, o Pinseque (Zaragoza), donde las familias esperan “dos años y medio esperando un aulario de la ESO”.
En sus desplazamientos también ha aprovechado para tomar un chocolate con churros en Hostal de Ipiés (Huesca), comprar dulces en Almonacid de la Sierra (Zaragoza) o participar en un juego de baile junto al alcalde de Calamocha y el líder del PSOE Teruel.
En su mesilla le espera la novela 'Mil cosas', de Juan Talión, centrada en las agendas apretadas, y en la “kilometrada” le acompaña una 'playlist' “ecléctica” con música clásica, indie, rock y pop.