El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha sostenido que la “matanza del 3 de marzo” de 1976 en Vitoria estuvo “planificada por el Estado y empresarios” y por “los propios empresarios que querían acabar con las reivindicaciones de los trabajadores” y ha reclamado “claridad” porque el Estado tiene que “dar una respuesta a los ciudadanos” y debe “desclasificar” la documentación relacionada con aquellos hechos.
Álvarez ha hecho estas declaraciones en Vitoria-Gasteiz, donde ha acudido junto al secretario general de CCOO, Unai Sordo, a una ofrenda floral con motivo del 50 aniversario de la matanza, celebrada en el Monolito del 3 de Marzo de la capital alavesa.
El dirigente sindical ha subrayado que es “de justicia” que, medio siglo después, se recuerde y honre a las personas asesinadas aquel día por los disparos de la Policía Armada, así como a todas las que “han trabajado intensamente para que hoy se pueda vivir en la situación en la que se está”.
“Escuchar los audios que hemos escuchado estos días, conocer lo que es nada discutible de lo que ocurrió aquí hace 50 años, sitúa claramente este tema como un atentado claro del Estado contra los trabajadores y las trabajadoras”, ha señalado.
Pepe Álvarez ha recalcado que lo sucedido no fue “fruto de la casualidad ni de unos policías que se les fue la cabeza” sino que, según ha indicado, “todo estaba planificado por el Estado”.
El líder de UGT ha añadido que también estaba “planificado por los propios empresarios que querían un escarmiento, que querían acabar con las reivindicaciones de los trabajadores y no permitir que el proceso de libertad y democracia en el país avanzara”.
“Estos días se habla mucho de quien ha traído la libertad a nuestro país, desde luego, más que nadie, las siete personas que finalmente perdieron la vida (el 3 de marzo y días posteriores) y los cientos de personas que en diferentes manifestaciones han perdido la vida o han quedado heridos”, ha apuntado.
A su entender, ellos fueron “los verdaderos protagonistas de este proceso” que ha conducido a la actual situación de democracia, que hace posible defenderse en libertad, aunque “hoy cuesta hablar de democracia plena con la situación que vive el mundo”.
Pepe Álvarez ha vuelto a reclamar “claridad” porque el Estado tiene que “dar una respuesta a los ciudadanos” y “tienen que desclasificarse todos los papeles”.
En su opinión, la desclasificación es una cuestión “absolutamente imprescindible” y ha insistido en que la ciudadanía quiere “saber y profundizar” en “qué tipo de órdenes se dieron a la policía para que tuviera comportamiento tan deshonesto con el pueblo de Vitoria y con los trabajadores que estaban en la iglesia”.
“¿Quiénes fueron los responsables? Porque tenemos derecho a saberlo, tienen derecho a saberlo las nuevas generaciones. Sin justicia, sin reparación, no habrá memoria. Y hoy necesitamos más que nunca recuperar la memoria porque este país no puede continuar viviendo de bulos, de mentiras, de falsedades. Y abrir esto quiere decir continuar haciendo un trabajo a la democracia y al derecho”, ha concluido.