La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha comunicado este martes que la fragata Cristóbal Colón continuará en su actual misión europea en el Mediterráneo oriental hasta el próximo 7 de abril. Ese día será reemplazada, dentro de los “relevos normales”, por la fragata Méndez Núñez, cuya misión concreta se fijará “en función de lo que decida la Unión Europea y los aliados” y de las peticiones de Chipre.
Durante su intervención en la Comisión Mixta (Congreso-Senado) de Seguridad Nacional, solicitada por el PP para informar sobre las implicaciones para España de la guerra en Oriente Medio, Robles ha defendido que este despliegue se enmarca en el compromiso de España con la “defensa colectiva de los países miembros de la Alianza Atlántica y de Europa”.
El PP, a través del diputado Carlos Rojas, ha sostenido que el Ministerio de Defensa tendría que haber recabado la autorización del Congreso para el envío de la fragata Cristóbal Colón y que lo mismo debería hacerse con su sustitución. Sin embargo, la ministra ha remarcado que el envío de estos buques a Chipre está “claramente amparado del artículo 17.1 de la Ley de la Defensa Nacional”.
Ese apartado del artículo 17 establece que la autorización del Congreso solo es necesaria para “operaciones en el exterior que no estén directamente relacionadas con la defensa de España o del interés nacional”, y el Ejecutivo considera que el apoyo a la defensa de un socio europeo como Chipre queda incluido en esa excepción.
Operación con el grupo naval francés
Robles ha recordado que la fragata Cristóbal Colón ya participaba en unas maniobras de defensa, integrada en operaciones en el mar Báltico junto a un grupo naval francés encabezado por el portaaviones Charles de Gaulle, con un plan inicial de actuar en el Atlántico Norte entre el 26 de febrero y el 7 de marzo. Cuando ese grupo naval francés recibió la orden de dirigirse al Mediterráneo, la fragata española continuó operando en la misma agrupación.
La ministra ha precisado que este grupo de combate multinacional está compuesto, además de por la fragata española y el portaaviones francés, por otras fragatas de Francia, el buque de aprovisionamiento de combate Jacques Chevalier, así como una fragata holandesa y otra italiana.
Según ha indicado, España forma parte de este dispositivo naval a petición de Francia, “que se fían de las fragatas españolas, un mérito de nuestros militares”.
La misión asignada a la fragata española, que asumirá la Méndez Núñez a partir del 7 de abril, consiste en desplegarse en el Mediterráneo oriental integrada en el grupo naval francés “con la finalidad de protección de ese grupo naval y participar en la defensa del territorio europeo, colaborando en la estrategia de disuasión y defensa de la Alianza Atlántica”.
En concreto, ha detallado que lleva a cabo tareas de protección cercana del portaaviones y de defensa de Chipre, en un área “al sudeste de la isla” solicitada expresamente por las autoridades chipriotas.
Compromiso de España con la OTAN
La titular de Defensa ha subrayado igualmente que España es “uno de los principales contribuyentes a las misiones de disuasión de la Alianza Atlántica” y que mantendrá ese papel porque cree “en la defensa colectiva, en la paz y en la seguridad”, en un escenario geoestratégico que ha descrito como “tensionado e inestable”.
“España siempre está comprometida y pendientes de sus socios y aliados. Todos ven a España como un aliado comprometido, porque saben que cuando hay una necesidad y nos piden colaboración, ahí está España, cuando se nos pidió la colaboración”, ha señalado.
Robles ha añadido que el Gobierno de España tiene “muy claros” sus principios, entre ellos “la defensa de la paz, el compromiso con los aliados y el rechazo claro, contundente y sin fisuras de las guerras que no gozan de la resolución internacional correspondiente”.