Ampliación | El BNG rechaza el plan de Montero sobre financiación autonómica por considerarlo insuficiente y perjudicial para Galicia

El BNG rechaza el plan de financiación autonómica de Montero al verlo centralista, insuficiente y perjudicial para los intereses de Galicia.

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El diputado del BNG Néstor Rego a su llegada a la Junta de Portavoces en el Congreso de los Diputados, a 11 de noviembre de 2025, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

El diputado del BNG Néstor Rego a su llegada a la Junta de Portavoces en el Congreso de los Diputados, a 11 de noviembre de 2025, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

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El Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha decidido rechazar la propuesta presentada este viernes por la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para reformar el sistema de financiación autonómica, al entender que es “insuficiente, centralista y lesiva” para Galicia.

El diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, sostiene que la iniciativa del Ejecutivo “no es ni siquiera un punto de partida para abordar un cambio real que corrija el infrafinanciamento que sufre” la comunidad gallega. En este sentido, vuelve a defender para Galicia un modelo alternativo sustentado en el concierto económico.

Según Rego, “el nuevo sistema presentado por el Gobierno no implica un avance ni resuelve los problemas estructurales de infrafinanciación y de expolio fiscal de Galicia. Todo lo contrario, lo que hace es mantener el actual régimen común con algunos retoques, con incremento de la participación en IVA e IRPF, lo que por cierto favorece a las comunidades más ricas y con más dinamismo económico”.

El parlamentario nacionalista advierte además de que ciertas novedades incluidas “no solo no favorecen sino que son perjudiciales para Galicia, como las que afectan a dos elementos diferenciales que implican un sobrecoste importante de los servicios, como envejecimiento y dispersión poblacional”. En esta línea, recuerda que “en el caso de mayores de 65 años pasa de 8,5 a 7, en el caso de dispersión de un ya ridículo 0,6 a 0,5”.

Con estas modificaciones, el dirigente del BNG concluye que Galicia perdería peso relativo en el reparto de la financiación autonómica. A modo de ejemplo, ha señalado que en 2022 la brecha entre lo que abonan los gallegos en impuestos y lo que el Estado retorna a la comunidad se situó en 5.000 millones de euros.

Un modelo que el BNG ve como centralizado y sin cambio de fondo

Rego califica la propuesta de Montero como “un ejercicio de maquillaje del modelo actual, que no supone una verdadera reforma ni un cambio de paradigma”. A su juicio, “no estamos delante de un nuevo sistema de financiación, sino del mismo modelo centralista y centralizado con pequeños retoques”.

Desde la formación nacionalista se critica que el diseño planteado por el Gobierno no tenga en cuenta la especificidad gallega ni su realidad fiscal, económica y territorial. Rego lamenta que “no se resuelve el infrafinanciamento estructural que viene lastrando a Galicia con el sistema actual, ni se atiende nuestras necesidades reales”.

El BNG insiste en que, pese al esfuerzo del Ejecutivo por presentar el nuevo esquema de financiación autonómica como un avance, “continúa siendo centralista y centralizadora, al no avanzar en una mayor capacidad de las comunidades para recaudar y gestionar sus propios recursos”.

Más recursos, pero sin corregir el déficit histórico, según el BNG

En cuanto al anuncio de un aumento de los recursos destinados a las autonomías, que podría alcanzar los 18.000 millones de euros adicionales, Rego admite que esta opción implicaría más fondos que el sistema vigente. Sin embargo, considera que “no se resuelve el déficit histórico ni el infrafinanciamento que sufre Galicia con un sistema tan lesivo para el país”.

Para el diputado, “el aumento de recursos no puede ocultar que estamos ante una propuesta injusta y desequilibrada para Galicia, que no resuelve los problemas estructurales ni supone el paso decisivo que el BNG lleva años demandando”.

Por este motivo, reclama un modelo en el que la Xunta asuma la recaudación de todos los tributos, disponga de plena capacidad normativa y pueda negociar de forma bilateral con el Estado la cuantía a transferir para los denominados servicios comunes. En sus palabras, se trataría de “un modelo de concierto económico que es perfectamente posible, que es legal y, de hecho, como es sabido, está en vigor en Euskadi y Navarra desde hace décadas, con resultados muy positivos para ese país”, concluye Rego.