El exdirector de la asesoría jurídica de Globalia, Ramiro Campos Gallego, ha asegurado este jueves ante la comisión del Senado sobre la SEPI que la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, no tuvo participación "nada" en el préstamo concedido a Air Europa. Al mismo tiempo, ha defendido con firmeza la operación, destacando que se articuló con unas condiciones "muy significativas" y que el importe se ha reembolsado por completo, incluidos los intereses.
Durante su intervención en la Cámara Alta, Campos, que ocupaba la dirección de la asesoría jurídica de Globalia cuando se aprobó la ayuda a la aerolínea, ha mantenido un cruce de reproches con el PP por la calificación de la operación. Mientras los 'populares' insisten en referirse a ella como un "rescate", el exdirectivo ha reiterado en varias ocasiones que se trató de un "préstamo" con condiciones "muy significativas", llegando a apuntar que podían considerarse incluso "abusivas", y remarcando que el dinero se ha devuelto "íntegramente" junto con los intereses pactados.
Campos ha precisado que fue él, junto con un equipo de trabajo, quien se ocupó de diseñar y ejecutar las operaciones jurídicas vinculadas a este préstamo. No obstante, ha negado haber participado en reuniones entre el exCEO de Globalia, Javier Hidalgo, y la entonces ministra de Economía, Nadia Calviño, desvinculándose así de cualquier contacto político directo en la tramitación de la ayuda.
Al ser cuestionado sobre sus contactos con la SEPI, el exresponsable jurídico ha admitido que mantuvo encuentros con el vicepresidente del organismo, Bartolomé Lora, en el marco de la negociación y formalización del préstamo. Según ha explicado, estas reuniones se enmarcaron en el procedimiento ordinario de tramitación del apoyo financiero.
En relación con las críticas del Partido Popular sobre la estructura de la operación y la supuesta falta de control por parte de las instituciones europeas, Campos ha respondido que la operación "sí fue comunicada a Bruselas". Ha detallado que, a comienzos de octubre, la SEPI solicitó la traducción al inglés del plan de viabilidad de la aerolínea para remitirlo a las autoridades comunitarias, rechazando así que se tratase de un proceso al margen de la supervisión europea.
Además, ha recordado que, tras una denuncia presentada por Ryanair, se dictó una resolución judicial que avaló la corrección del procedimiento seguido para la concesión del préstamo, lo que, a su juicio, refuerza la legalidad y transparencia de la operación.
Recalca que es un préstamo y no un rescate
El exresponsable jurídico ha incidido en que los 475 millones de euros que debían reembolsarse antes del 26 de noviembre de 2026 ya han sido abonados en su totalidad, junto con los intereses devengados. A su entender, este hecho "confirma el carácter de préstamo --y no de rescate--" que la compañía ha defendido desde el inicio del proceso.
Campos también ha rechazado que Air Europa recibiera "trato de favor" en el acceso al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas. Ha sostenido que la aerolínea fue la primera en obtener esta ayuda porque "trabajó mucho para ser la primera" y porque cumplió escrupulosamente con todos los requisitos fijados en el procedimiento administrativo, en igualdad de condiciones frente al resto de compañías que solicitaron apoyo.
Ha subrayado igualmente que el recurso a este fondo constituía "el último recurso" para evitar la quiebra de la empresa. Según ha indicado, en octubre de 2020 Air Europa disponía de apenas 3,5 millones de euros en caja y carecía de financiación bancaria, lo que situaba a la aerolínea en una situación crítica desde el punto de vista de liquidez.
De acuerdo con su testimonio, la operación permitió asegurar la continuidad de la compañía, proteger el empleo asociado a la aerolínea y facilitar que, una vez recuperados los beneficios, pudiera devolver íntegramente el préstamo otorgado por la SEPI.