El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha recalcado este martes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que “todas las hipótesis están abiertas” en relación con las posibles causas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), aunque ha negado que exista la opción de un sabotaje.
“Todas las hipótesis con respecto a las posibles causas del suceso del siniestro están abiertas”, ha repetido Marlaska en varias ocasiones, remitiéndose al informe que elaborará la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).
En esta línea, ha recordado que la CIAF ha determinado que “será necesario analizar en laboratorio los carriles en el punto de inicio del descarrilamiento, así como inspeccionar en taller la rodadura del Iryo”.
Además de la revisión de la infraestructura y del tren que se salió de la vía en primer lugar, Marlaska ha explicado que la CIAF ha reclamado a ADIF los registros de circulación por Adamuz de los dos días previos al siniestro y efectuará inspecciones a otros convoyes que pasaron antes por ese mismo tramo.
Fuentes del Gobierno detallan que los técnicos tratarán de localizar posibles marcas o rozaduras que la vía pudiera haber dejado en otros trenes al circular por ese punto. No obstante, subrayan que ningún maquinista comunicó comportamientos anómalos de la vía en los días anteriores al accidente.
Ocho incidencias desde mayo “solventadas”
Respecto a la hipótesis de sabotaje, Marlaska ha insistido en que “nunca se ha barajado esta posibilidad” y que el foco se ha puesto “en cuestiones técnicas y relativas a lo que es el transporte ferroviario”. “No me gustaría que llamáramos la atención en aquello que nunca ha habido ningún elemento que pudiera ni siquiera barajarse de inicio”, ha remarcado.
En la misma línea, fuentes gubernamentales aclaran que, a día de hoy, el Ejecutivo no puede descartar formalmente ninguna hipótesis, si bien no se ha detectado indicio alguno de fallo humano ni de ese supuesto sabotaje.
Por otra parte, el titular de Interior ha reiterado que el tramo donde se produjo el accidente recibió una inversión de 700 millones de euros, concluida el pasado mes de mayo. Desde entonces, ha señalado, las incidencias registradas han sido “perfectamente solventadas” y, por tanto, sostiene que no guardan “relación alguna” con el siniestro mortal del domingo.
Fuentes de Moncloa concretan que desde mayo se han contabilizado ocho incidencias en total. Solo una de ellas estaba vinculada a vibraciones en la vía; el resto afectó a otros elementos, como la señalización o las catenarias. Añaden, además, que ese episodio de vibraciones no se produjo exactamente en el punto del descarrilamiento, sino en un tramo cercano.
Se conocerá la causa del accidente
El ministro del Interior --que, al igual que la portavoz Elma Saiz, vestía de negro por los tres días de luto oficial-- ha subrayado que la investigación sobre el origen del siniestro se encuentra en una “fase inicial” y que, por ahora, no existe “ninguna conclusión”, por lo que ha reclamado dejar trabajar a los organismos competentes.
Según ha explicado, los investigadores están recopilando información y localizando los elementos “determinantes” para la investigación, que posteriormente se enviarán a los laboratorios. Por el momento, “todas las hipótesis están abiertas”, aunque ha garantizado que “se va a llegar a la conclusión” sobre la causa del accidente.
Marlaska ha asegurado que se conocerá el origen del siniestro “a la mayor brevedad”, pero ha pedido respetar los tiempos de la investigación. “Es el tiempo del rigor, no es el momento de la precipitación”, ha recalcado.
Asimismo, ha defendido la autonomía de la CIAF --ante las críticas por la presencia de exmiembros de empresas públicas como Renfe y Adif-- y ha recordado que este órgano ha tramitado 270 expedientes de siniestros desde 2007 sin que se hayan planteado dudas sobre su “profesionalidad” ni sobre el “carácter técnico” de sus dictámenes.
Contacto entre los equipos de Sánchez y Feijóo
Por otro lado, la ministra portavoz, Elma Saiz, ha confirmado que tras el accidente se produjo un contacto entre los gabinetes del presidente Pedro Sánchez y del líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, para mantenerle informado de las novedades.
En un primer momento fue el ministro de Transportes, Óscar Puente, quien llamó al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, la misma tarde del domingo. Posteriormente, Sánchez también conversó con el jefe del Ejecutivo andaluz.
Ya el lunes, tras las declaraciones de Feijóo en las que aseguraba que Sánchez no le había trasladado información, el equipo del presidente se puso en contacto con el del líder del PP y le comunicó que todos los detalles se habían facilitado al presidente autonómico.