El coordinador general de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, ha defendido que la nueva alianza de fuerzas de izquierdas supone el fin de las “tentaciones narcisistas” entre partidos y ha llamado a levantar un proyecto “sólido”, evitando por ahora cualquier debate sobre quién encabezará este espacio y descartándose él mismo como aspirante.
Durante un desayuno informativo organizado este lunes por Nueva Economía Fórum, Maíllo ha señalado que “Esa parcialización” de “si no sale lo que yo sigo, me voy, nos ha debilitado” y ha reiterado su llamamiento a la unidad, invitando a otras formaciones y dirigentes a incorporarse al proyecto presentado el sábado por IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comunes. En este sentido, ha recalcado: “Uno gana o pierde, pero no porque pierdas en un congreso montas otro partido”.
Al referirse a la nueva coalición progresista, ha subrayado que es fruto de una “obediencia” al “clamor social” por ir “unidos”. A su juicio, “Tiene que haber más, no solo organizaciones sino personas que no tiene por qué formar parte de ninguna formación” para “ser más eficaces”, abriendo la puerta a la incorporación de perfiles independientes al futuro espacio común.
Maíllo ha advertido, no obstante, que “no está todo hecho” y que el proceso “acaba de empezar”, por lo que ha defendido que la prioridad es levantar la “casa por los cimientos” antes de entrar en la discusión sobre la candidatura. Ha avisado de que “Si entramos en el debate del liderazgo ya hemos distorsionado lo que queremos hacer”, en respuesta a la pregunta de si la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, será finalmente la cabeza de cartel de este nuevo espacio político.
Aunque ha evitado pronunciarse sobre nombres, ha elogiado la gestión de Díaz al frente del Ministerio de Trabajo, destacando las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y la reforma laboral vigente, y ha asegurado que PP y Vox “no serán capaces de revertirlas”. En esa línea, ha remarcado: “Siempre voy a seguir defendiendo que ha sido la mejor ministra de Trabajo de la historia de España”.
El dirigente de IU ha mostrado también su reconocimiento a Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, por el acto celebrado el pasado miércoles para impulsar un marco de alianzas con partidos de ámbito territorial. Según ha indicado, existe una “base sólida” para “crear un proyecto de carácter permanente”, aunque ha avisado de que será necesario “mucho trabajo discreto” para consolidarlo.
Ha añadido que este proceso “unitario” vendrá empujado por el “clamor social”, y ha recalcado que “no lo van a hacer ni individualidades muy destacadas del espacio político, ni solamente las organizaciones”, insistiendo en que la presión desde abajo será clave para articular el nuevo espacio común.
En el plano estatal, Maíllo ha rechazado la posibilidad de que el presidente del Gobierno adelante las elecciones generales, convencido de que en 2027 se dará “un escenario mejor que el actual” para “hacer frente a PP y Vox”, lo que, a su juicio, desincentiva un adelanto electoral.
Por último, se ha referido a la posición expresada por el coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, que la semana pasada marcó distancias con la reedición de la alianza entre IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes y afirmó que no tenía sentido participar en una coalición que calificó como “Sumar 2.0”. Ante esta postura, Maíllo ha advertido de que quien “se quede fuera del carril” y no se incorpore al nuevo proyecto, probablemente “se arrinconará para siempre”.