La vivienda se mantiene como el principal problema del país en el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de abril, al aparecer mencionada en el 41,3% de los cuestionarios. No obstante, retrocede 2,2 puntos respecto a marzo, en paralelo a la aprobación del decreto ley que prolonga los contratos de alquiler que venzan antes de finales de 2027.
En cambio, la misma encuesta detecta un repunte de la preocupación por la inmigración, en un contexto marcado por la inminente aprobación de la regularización extraordinaria de inmigrantes impulsada por el Gobierno. También crece la inquietud por la inseguridad ciudadana, aunque esta última sigue sin entrar en el 'top ten' de problemas nacionales.
En detalle, la inmigración aparece en el estudio como cuarto problema, con un 15,5% de menciones, un punto más que en el barómetro de marzo. La crisis económica, que suma 2,5 puntos, continúa en segunda posición con un 24,9%, mientras que la mala calidad del empleo, cuya percepción negativa también aumenta, sube del 18,3% de marzo al 19,2% y marca un nuevo máximo.
El paro se sitúa como la quinta gran preocupación nacional: avanza 1,2 puntos y alcanza el 15,8% de respuestas. A continuación figuran los problemas políticos, que descienden ligeramente hasta el 13,9%, y la sanidad, que ocupa la séptima plaza con un 12,8% frente al 11,6% registrado en marzo.
El 'top ten' se cierra con el Gobierno y los partidos, que pierden 4,1 puntos y quedan en el 11,3%; el mal comportamiento de los políticos, que también retrocede del 10,9% al 9,6%; y los problemas relacionados con la juventud, en décima posición con un 9%, un punto menos.
SUBE LA INQUIETUD POR LA CORRUPCIÓN
El trabajo de campo de este barómetro coincidió con el inicio de los juicios por el caso de las mascarillas, que sienta en el banquillo al exministro socialista José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, y el del caso “Kitchen” por el que se juzga a la cúpula de Interior bajo el Gobierno de Mariano Rajoy. En este escenario, aumentan las referencias a la corrupción y el fraude, que en la undécima posición alcanzan un 8,9%, cuatro décimas más que en marzo.
Los extremismos, con un 8,6%, se sitúan en la duodécima plaza, mientras que la inseguridad ciudadana ocupa la décimo tercera, con un 8,5% —2,8 puntos por encima del dato de marzo—, aunque sin igualar su máximo reciente, el 8,8% anotado en noviembre de 2022.
En la relación de problemas que más afectan directamente a las personas entrevistadas por el CIS, la crisis económica aparece en primer lugar, con un 38,8%, seguida de la vivienda (25,6%), la sanidad (19,5%), la calidad del empleo (16,7%) y la inseguridad ciudadana (10,1%).
Para el 52,8% de los encuestados, la situación económica de España es mala o muy mala, frente a un 38,1% que la valora positivamente. En cuanto a la economía doméstica, casi una cuarta parte reconoce que atraviesa dificultades, mientras que el 65,% afirma tener sus cuentas en orden.