Ampliación | Milans del Bosch instó al rey a contactar con Armada durante la ronda con las capitanías generales

Un informe del CNI desclasificado revela las presiones de Milans del Bosch al rey para hablar con Armada y los movimientos en Zarzuela durante el 23F.

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General Jaime MIlasn del Bosch EUROPA PRESS

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El general Jaime Milans del Bosch preguntó al rey Juan Carlos si había hablado con el general Armada y le pidió que lo hiciera durante la conversación telefónica que mantuvieron en la ronda de llamadas a las capitanías generales que el monarca decidió emprender en torno a las siete de la tarde del 23 de febrero de 1981, unos 40 minutos después del asalto al Congreso de los Diputados.

Este episodio figura en un documento del CNI, desclasificado por el Ministerio de Defensa este miércoles sobre el golpe de Estado del 23F y titulado “Relato de los sucesos de los días 23 y 24 de febrero”.

Tras ser informado por Sabino Fernández Campo de que el general Armada tenía intención de acudir al Palacio de la Zarzuela alrededor de las siete de la tarde, el rey resolvió “de ningún modo autorizar a Armada para que venga a Zarzuela y que la Junta de Jefes de Estado Mayor tome la dirección militar de los acontecimientos”.

En paralelo, el monarca optó por llamar personalmente a las capitanías generales, estableciendo contacto con todas ellas. “El contacto con la III resulta difícil”, recoge el informe en referencia a la de Valencia, bajo el mando de Milans del Bosch. De ese diálogo, el texto subraya que Milans “está a las órdenes del Rey y que ha tomado medidas de seguridad para preservar el orden. Además, “pregunta si S.M. ha hablado con el General Armada y pide que lo haga”.

Al mismo tiempo, y por indicación del rey, Fernández Campo se comunica con Francisco Laína, director general de la Seguridad del Estado, y se acuerda “que se reúnan los Secretarios de Estado y Subsecretario el Ministerio del Interior para tomar las medidas de orden legal que sean necesarias, teniendo en cuenta la situación del Gobierno en el Congreso, y siempre en conexión con la Junta de Jefes de Estado Mayor”.

Armada accede al Congreso con el compromiso de no dirigirse a los diputados

A las 22.35 se reanudan las llamadas con Milans del Bosch para que retire las unidades desplegadas en las calles de Valencia y ordene a Tejero que abandone su postura.

Sin embargo, Milans del Bosch conversa con Fernández Campo e insiste en la llamada solución “Armada”. Fernández Campo sabía, por una conversación anterior, que el general Armada podía entrar en el Congreso porque conocía la contraseña que le permitía el acceso.

Acto seguido, se produce un intercambio entre Fernández Campo y Armada, en el que este último vuelve a defender su propuesta. El secretario general de la Casa del Rey le advierte que “de ninguna manera el rey autoriza a dirigirse a los diputados en su nombre”, y obtiene de él su palabra de honor de que no lo hará. Pese a ello, el general Armada consigue finalmente entrar en el Congreso.

A la salida, entre las 01.30 y las 2, Armada comunica que se ha reunido con Tejero y que este no le ha permitido pasar al interior. Obstinado, según el documento, reitera que no recibe más ordenes qwue las de Milans del Bosch y rechaza el ofrecimiento de Armada de un avión.

El mensaje del rey por radio y televisión se decide a las 19.30

Una vez conocida la situación en las distintas capitanías generales y con el objetivo de difundir la posición del rey, se determina, aproximadamente a las 19.30 horas, que el monarca dirija un mensaje a la nación a través de televisión y radio.

Se contacta con Televisión en torno a las 20.00 horas y se comprueba que TVE se encuentra vigilada y ocupada por una unidad al mando del capitán de Caballería Merlo. Se intenta hablar con él, pero responde que solo acata órdenes procedentes de su coronel. “Trabajosamente” se logra enlazar con el coronel Valencia, del regimiento Villaviciosa, quien, puesto al habla con Fernández Campo, se compromete a retirar su unidad de las instalaciones de Televisión, según detalla el documento ahora hecho público.