Ampliación | Nuevo batacazo de la izquierda alternativa: Podemos e IU-Sumar se quedan sin escaños en Castilla y León

Podemos e IU-Sumar se quedan sin escaños en Castilla y León, profundizando la crisis de la izquierda alternativa y evidenciando el coste de la división.

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La izquierda alternativa ha vuelto a medirse en las urnas y ha encajado otro revés en las elecciones del 15M, al quedarse Podemos y la coalición integrada por IU, Movimiento Sumar y Verdes Equo sin representación parlamentaria en Castilla y León.

El resultado ha sido especialmente duro para Podemos que, con el 98,98% escrutado, suma únicamente 9.190 votos, el 0,74% del total, quedando por detrás de la candidatura “Se acabó la fiesta”, que prácticamente le dobla en apoyos.

Por su parte, la lista encabezada por IU se queda en 27.495 papeletas, un 2,23%, y no consigue el escaño por Valladolid que se había marcado como objetivo. En su duelo interno este 15M, Podemos e IU quedan muy lejos de los 62.138 votos que alcanzaron conjuntamente en los anteriores comicios autonómicos.

Estos terceros comicios del ciclo electoral vuelven a evidenciar que la fragmentación castiga a la izquierda, como ya ocurrió en Aragón, donde IU logró mantener un escaño que perdió el partido morado, y contrasta con el buen resultado de la candidatura unitaria de ambos, sin Sumar, en Extremadura, donde llegaron a siete escaños aprovechando el desplome del PSOE.

Además, el escenario de división de listas también se proyecta sobre Andalucía, próxima gran cita electoral, donde por ahora se perfilan hasta tres candidaturas a la izquierda del PSOE: la coalición “Por Andalucía”, impulsada por IU, Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz, Adelante Andalucía y la lista de Podemos junto a Alianza Verde.

Tras el mal resultado de este domingo para la izquierda estatal, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha advertido que “no hacer algo” ante la falta de representación de partidos “a la izquierda alternativa al PSOE para evitar esta deriva es “pura negligencia”.

Una comunidad tradicionalmente adversa y sin efecto movilizador

Las elecciones se presentaban cuesta arriba para Podemos e IU en una comunidad históricamente complicada para la izquierda, tras fracasar las conversaciones para una candidatura conjunta, marcadas por las mismas tensiones que atraviesan el espacio a nivel estatal.

En realidad, solo en los comicios de hace cuatro años ambas fuerzas lograron un acuerdo para concurrir juntas y, entonces, la lista de Unidas Podemos obtuvo un único escaño por Valladolid. Ahora, la izquierda alternativa vuelve a quedarse fuera de las Cortes, algo que ya había sucedido en 1983, 1987, 2003 y 2007.

Tampoco en esta ocasión Podemos ni la coalición de IU, Sumar y Verdes Equo han conseguido activar a su electorado con su defensa de los servicios públicos, sus críticas a la gestión del PP ni con la movilización del “No a la guerra” en torno al conflicto en Irán.

Ambas candidaturas partían, además, con el hándicap de presentar cabezas de lista poco conocidos, como Miguel Ángel Llamas (Podemos) y Juan Gascón (IU), mientras el PSOE, lejos de retroceder, incrementa sus escaños al concentrar el voto útil.

Podemos se hunde en el ámbito autonómico

Podemos, con la única excepción de Extremadura, profundiza en su mala racha en elecciones autonómicas y agrava el declive iniciado en 2019, lo que debilita su intento de rearmarse para volver a ser la referencia principal del espacio a la izquierda del PSOE, objetivo prioritario desde la ruptura con Sumar a finales de 2023.

El contraste con el pasado es notable: hace una década, en 2015, la formación morada llegó a 10 escaños y 163.637 votos en Castilla y León, su mejor marca histórica en la comunidad. Incluso en las generales de ese mismo año alcanzó 225.824 sufragios.

La caída continuada ha llevado a Podemos a convertirse en fuerza extraparlamentaria en diez comunidades autónomas, tras los casos de Aragón, Madrid, Comunidad Valenciana, Canarias, Castilla-La Mancha, Galicia, Euskadi, Cantabria y Cataluña, donde no se presentó en los últimos comicios. En Asturias, además, la única diputada, Covadonga Tomé, abandonó el partido por conflictos internos.

En ninguna de las citas en las que ha competido contra Sumar o sus socios, como IU, ha logrado superarlos, ni ha obtenido rédito de su discurso crítico con el Gobierno de Pedro Sánchez.

IU tampoco logra representación pese a superar a Podemos

IU también queda fuera del Parlamento de Castilla y León por quinta vez en su historia y su alianza con Sumar y Verdes Equo no basta para alcanzar un escaño, a diferencia de lo ocurrido en Aragón, donde sí consiguió representación.

La coalición, bajo la marca En Común, no ha capitalizado la presencia en campaña de ministros del Gobierno como Yolanda Díaz, Ernest Urtasun, Sira Rego o Pablo Bustinduy, ni el respaldo público del exdirigente de Ciudadanos Francisco Igea, que anunció que votaría a la lista de IU.

El resultado queda muy por debajo de los 56.133 votos logrados por IU en 2015, que le dieron un diputado, y aún más lejos de su techo histórico de 1995, cuando alcanzó 147.366 votos y cinco escaños. En las generales de 2015, con la marca Unidad Popular, llegó a 68.464 sufragios.

El ciclo electoral había arrancado para IU con el buen dato de Extremadura, interpretado como una oportunidad para reanimar al electorado de izquierdas, pero en Aragón su desempeño ya fue discreto, limitándose a conservar su escaño.

Pese a este revés, IU consolida la tendencia de situarse por delante de Podemos en la competencia interna y mantiene una estructura municipal relevante en la comunidad, con el Ayuntamiento de Zamora como uno de sus principales bastiones.

La organización centra ahora sus esfuerzos en las próximas elecciones andaluzas, su territorio con mayor implantación y donde el cabeza de lista será su coordinador federal, Antonio Maíllo. De nuevo concurrirá en coalición con Sumar y sin perspectivas de acuerdo con Podemos.

A nivel estatal, IU ha ratificado su apuesta por repetir coalición con Sumar, Más Madrid y los Comunes, con la vista puesta en conformar un proyecto estable en el espacio progresista de cara a las próximas generales.

La alianza aún no dispone de marca electoral ni de candidato, después de que Yolanda Díaz renunciara a encabezar la lista, pero las formaciones implicadas confían en que una candidatura amplia pueda movilizar al electorado de izquierdas.

El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha asegurado que el mal resultado de las elecciones en Castilla y León obliga a hacer una reflexión e intensificar el trabajo en los territorios.