El coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha avanzado que la formación iniciará en los “próximos días” un proceso de reflexión interna sobre su rumbo político, después del “palo enorme” que han supuesto las elecciones en Castilla y León, donde el partido ha pasado a ser fuerza extraparlamentaria.
Sin embargo, no ha aclarado si en Andalucía habrá finalmente una candidatura conjunta con IU o con Sumar, con quienes compitieron este domingo, o si se mantendrá la fragmentación. Se ha limitado a subrayar que esa decisión corresponde a la dirección autonómica de Podemos, con la que la Ejecutiva estatal mantiene un diálogo constante, y que serán ellos quienes opten por la alternativa que consideren más adecuada.
En una rueda de prensa celebrada este lunes en Madrid, Fernández ha admitido que el resultado en esta comunidad es “muy malo”, “nefasto” y “especialmente duro” en su caso, dado que fue procurador durante años en las Cortes de Castilla y León.
Ha confesado además que la noche electoral fue complicada en lo personal y ha bromeado al asegurar que durmió menos que el “cantante Morrissey es las fallas de Valencia”.
En cualquier caso, ha señalado que es “evidente” que, tras unos comicios en los que Podemos obtuvo el 0,7% de los sufragios y algo más de 9.000 papeletas, corresponde hacer “autocrítica” ante unos resultados “demoledores”, máxime al comprobar que la extrema derecha continúa avanzando y que el PP incluso mejora sus datos en municipios afectados por incendios forestales.
Fernández ha reiterado que es momento de analizar y extraer lecciones de lo que han expresado las urnas en las dos últimas citas electorales, en las que la formación se ha quedado sin representación en Aragón y en Castilla y León. A su juicio, la izquierda necesita articular un proyecto “nítido” que permita volver a “enganchar” con el electorado mediante una propuesta “atractiva”.
El dirigente de Podemos ha añadido que hoy no era el día para profundizar en muchas más valoraciones, puesto que ese examen interno se concretará en fechas próximas. Ha insistido en que es imprescindible una izquierda fuerte y transformadora que sirva de contrapeso al PSOE.
También ha admitido que habrá quien vea “todo negro” tras una noche tan complicada, pero ha asegurado que “hay esperanza” y que la organización se levantará de estos comicios “catastróficos”.
En relación con la posición que adoptará Podemos y la posibilidad de abrirse a acuerdos con IU y Sumar tras este revés, el también secretario de Organización estatal ha reiterado que cualquier decisión sobre la forma de concurrir recae en la dirección autonómica.
“Tomaremos la mejor decisión posible”, ha garantizado, subrayando que su prioridad es que la izquierda llegue “lo más fuerte posible” para contener el avance de PP y Vox. Para ello, ha defendido la necesidad de una alternativa “nítidamente de izquierdas” que logre reconectar con la ciudadanía.
La visión de Pablo Iglesias sobre la reconstrucción de la izquierda
Por otro lado, en una entrevista en ‘RNE’, el exsecretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha calificado de “terrible” el resultado en Castilla y León y ha sostenido que la “destrucción” del espacio que fue Unidas Podemos está detrás de estos malos datos para el conjunto de la izquierda. Como contraste, ha puesto el ejemplo de Extremadura, donde la alianza entre Podemos e IU arrojó una dinámica completamente distinta.
“No había que ser como muy inteligente para calcular que si esas dos fuerzas políticas iban separadas (en CyL), si además no estaba Pablo Fernández, que era una figura carismática en las Cortes de Castilla y de León, pues eso iba a ser muy difícil”, ha señalado.
En esta línea, Iglesias ha remarcado que es “verdad” que el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, está planteando algo que inquieta a mucha gente: la reconstrucción de la izquierda. Ha ironizado con que la política se parece a las “salchichas”, que se consumen sin preguntar demasiado por el proceso que hay detrás.
El exlíder morado ha admitido que es “muy difícil rearmar” un espacio a la izquierda del PSOE que “de alguna manera fue destruido”, aunque ha añadido que todo el mundo es consciente del reto que hay por delante.
“A partir de ahí, en ausencia de una institucionalidad interna que permita decir, bueno, pues que haya unas primarias, bueno, pues que haya una manera como de ponerse de acuerdo. Yo creo que no es sencillo, pero quiero ser optimista, creo que todo el mundo tiene claro lo que toca hacer, creo que cuando hay una izquierda que está fuerte, a la gente o a una parte muy importante de la gente eso le gusta”