Ampliación | Puigdemont aplaude que el TJUE tumbe la retirada de su inmunidad y lo califica de “revés muy duro” para la Eurocámara

Puigdemont y Comín celebran que el TJUE anule la retirada de su inmunidad, ven un revés a la Eurocámara y un impulso a la democracia europea.

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El presidente de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont (C), ofrece declaraciones a los medios, a 24 de enero de 2026, en Perpiñán (Francia). Glòria Sánchez - Europa Press

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El 'expresident' catalán Carles Puigdemont ha celebrado este jueves que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) haya anulado la decisión del Parlamento Europeo de retirarle la inmunidad como eurodiputado, una resolución que considera “un revés muy duro” para la Eurocámara al constatarse que se vulneraron sus derechos “con una clara falta de imparcialidad”.

“Hoy todos conocemos una decisión de una gran trascendencia del TJUE. Una gran trascendencia porque revoca la sentencia del Tribunal General de la UE “con una contundencia insólita, y porque es un revés muy duro para el Parlamento Europeo”, ha señalado el líder de Junts en una comparecencia ante los medios desde la sede del Parlamento Europeo en Bruselas.

Puigdemont ha tildado de “viciado” el procedimiento mediante el cual se le retiró la inmunidad a él y a los exconsellers Clara Ponsatí y Toni Comín, que también obtuvieron escaño europeo en la pasada legislatura con JxCAT, y ha subrayado que el fallo conocido este jueves es una noticia que les alegra “muchísimo”.

“Nos alegra como defensores de la causa de la independencia de Cataluña, como una causa que contribuye a la mejora de la democracia, y nos alegra también como europeos porque una vez más la lucha de la independencia catalana ha conseguido que el máximo tribunal de la Unión Europea se posicione a favor de derechos de minorías de derechos que han estado vulnerados”, ha añadido.

El expresidente catalán ha cargado además contra el “corro” que, a su juicio, formaron PP, PSOE, Vox y Ciudadanos “con un gran apoyo del propio Gobierno español” y del Reino de España, y “con la complicidad vergonzosa de la Presidencia del Parlamento Europeo”, en manos de la maltesa Roberta Metsola.

Se ha mostrado especialmente crítico con la presidenta de la Eurocámara, a quien reclama explicaciones por haberse negado a recibir “a los tres eurodiputados que querían exponer la situación” en la que se encontraban. “Se negó a responder, algo insólito y por tanto exigiría una aclaración por parte de la presidenta Metsola para saber si es presidenta de un partido político o presidenta de todos los eurodiputados, incluidos aquellos con los que no está de acuerdo”.

“Yo creo que el Parlamento Europeo hoy ha pasado mucha vergüenza. Y debería de examinar qué ha hecho malamente”, ha continuado, pidiendo al actual conseller catalán de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch, que explique “algunas cosas” porque fue “en aquel momento una de las manos derechas” de Metsola.

Un fallo con impacto en otros procedimientos

Para el líder independentista, la resolución del TJUE “tendrá consecuencias” en todos los expedientes de retirada de inmunidad que se tramitan en la Eurocámara, al marcar un precedente que, según sostiene, obligará al Parlamento Europeo a asumir que “así no se hacen las cosas”.

Ha destacado que el fallo —que no altera la situación procesal de Puigdemont, al no haberse presentado a las últimas elecciones europeas— cuestiona la elección del ponente de los suplicatorios, el eurodiputado búlgaro Angel Dzhambazki, integrante de Conservadores y Reformistas (ECR), el mismo grupo que Vox, formación que impulsó el procedimiento penal contra los eurodiputados cuya inmunidad estaba en juego.

“Que una persona encargada de elaborar el informe (...) había participado en un acto de Vox, había presidido la tribuna junto al secretario general de Vox y había gritado, entre otras cosas, 'Puigdemont a prisión', pueda elaborar un informe aparentemente neutral e independiente del Parlamento Europeo sobre si debía levantarse o no la inmunidad, es una vergüenza”, ha remarcado.

Según Puigdemont, “duele” que algo que en “aquel momento era tan evidente” “no lo vieran los servicios jurídicos del Parlamento Europeo ni los del Reino de España”. A renglón seguido ha mostrado su agradecimiento a los eurodiputados que se opusieron a retirarle la protección, en contraste con “las presiones del Gobierno de España y de los partidos que apoyaban” el levantamiento de la inmunidad.

Ha recordado igualmente que fue detenido en Cerdeña (Italia), se le privó de la inmunidad y se restringió su libertad de movimientos, episodios con un “precio que nadie” podrá “borrar”. “Pero estamos contentos de que una decisión políticamente motivada haya sido corregida y, en ese sentido, seguimos teniendo razón”, ha concluido.

“Un gran día para la democracia europea”

En términos similares se ha pronunciado Toni Comín, que ha valorado el pronunciamiento del TJUE como “un gran día para la democracia europea” y para “los demócratas catalanes” que, según ha dicho, recurrieron a las instituciones europeas en busca de un marco que permitiera culminar “de manera pacífica” su proyecto político.

El exconseller logró escaño en los últimos comicios europeos, pero no ha llegado a ocuparlo al no haber cumplido el trámite de acudir al Congreso de los Diputados para acatar la Constitución y obtener así las credenciales.

A su entender, la sentencia supone además un “correctivo” a prácticas que, según denuncia, vulneran los derechos de las minorías políticas. “Una vez más, la lucha del independentismo catalán ha conseguido que el máximo tribunal de la Unión Europea se posicione a favor de derechos de minorías, de derechos que han sido vulnerados”.

Comín ha insistido en que la retirada de la inmunidad se llevó a cabo mediante un procedimiento “políticamente viciado” y con una “clara falta de imparcialidad”, al levantarse la protección de los tres eurodiputados independentistas catalanes. En esta línea, ha apuntado que el fallo representa una “bofetada muy dura” al Parlamento Europeo por haber permitido un proceso que, a su juicio, no fue neutral.

Ha admitido que la decisión no tiene efectos prácticos inmediatos sobre su situación personal —su escaño continúa vacante— ni sobre la de Puigdemont, pero ha recalcado que sí acarrea consecuencias “muy importantes” para la consolidación de la democracia europea.

A la espera de los pronunciamientos sobre la Amnistía

En este contexto, Comín ha subrayado que siguen pendientes otras resoluciones del TJUE, entre ellas las relativas a la defensa de la inmunidad frente a los tribunales españoles y a las cuestiones prejudiciales ligadas a la ley de Amnistía, un terreno en el que asegura mantener “todas las esperanzas” de completar los trámites pendientes y ejercer el cargo “con plena normalidad”.

Por su parte, el 'expresident' Puigdemont ha afirmado que mantiene una postura de “prudencia” y “respeto” ante esas futuras resoluciones judiciales, evitando aventurar plazos o anticipar el sentido del fallo, que debería conocerse en los próximos meses.

Puigdemont también ha rehusado entrar en quinielas políticas sobre el impacto de una eventual aplicación de la Amnistía por parte del Tribunal Supremo y ha avisado de que aún restan “muchas pantallas por pasar”.