El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha arremetido este miércoles contra Vox y su líder, Santiago Abascal, sugiriendo que el partido debería rebautizarse como “Abascal, S.L.”, porque, según ha denunciado, la patria y la bandera de su dirigente son “un billete de 500 euros” y porque, a su juicio, el país asiste al tránsito “de la Caja B de Bárcenas a la 'caja A' de Abascal”, quien, según ha remarcado, “está en política para forrarse”.
Con estas palabras ha contestado Sánchez a Abascal, ausente del Pleno del Congreso en ese momento. El jefe del Ejecutivo ha atribuido su falta de presencia a que no quiere oír las críticas sobre el uso de las cuentas de Vox, no sólo procedentes de sus adversarios, sino también de sus propios compañeros y excompañeros. “Pero también se tiene que ir porque no me puede expulsar de su partido”, ha bromeado, provocando carcajadas en la bancada socialista.
Sánchez ha afeado que el líder de Vox se muestre “muy pesimista” con la situación de España y ha recordado que “llegue (Juan García Gallardo --otrora vicepresidenta de Castilla y León-- y diga que Abascal cobra dinero de forma ilegal y que a este paso en Vox sólo va a quedar su plan de pensiones".
También ha traído a colación las palabras de Iván Espinosa de los Monteros, uno de los fundadores de Vox, quien sostiene que la formación se ha convertido “en un entramado económico cada vez más opaco”, así como las acusaciones del diputado Javier Ortega Smith, que afirma que Abascal ha transformado Vox en su “gallina de los huecos oro” y vincula su destitución a negarse a participar en ciertos comportamientos internos. “¿A qué comportamientos se refiere?”, ha inquirido Sánchez desde la tribuna.
El presidente ha subrayado que, gracias a los testimonios de actuales y antiguos colaboradores de Abascal, ahora se conoce que el dirigente de Vox, “el que venía a regenerar la vida democrática, desvió 2,5 millones de euros de 'su' Fundación Disenso a su bolsillo personal”. “Con razón no está aquí, porque se le caería la cara de vergüenza”, ha añadido, al tiempo que le ha tildado de “cobarde” y se ha burlado de “la derechita valiente”.
Abascal, “intermediario” y las cuentas de Vox bajo la lupa
El jefe del Ejecutivo ha aludido igualmente al sueldo de 27.000 euros mensuales que Abascal abona a uno de sus principales asesores, Kiko Méndez-Monasterio. “Si el asesor cobra eso, ¿cuánto cobra el asesorado?”, ha planteado Sánchez, antes de sentenciar que Abascal “no es un político, es un intermediario”.
En esta línea, ha recordado que Vox afronta tres investigaciones del Tribunal de Cuentas, sanciones por más de 1 millón de euros, así como préstamos por 9,2 millones de euros para las elecciones de 2023 concedidos por el primer ministro húngaro, Víktor (Orbán), “que es claramente pro Putin”, además del pago del 80% de la campaña de las europeas de 2014 con fondos procedentes de Irán. “¡Qué paradojas de la vida!”, ha exclamado Sánchez.
Abascal, por su parte, ha aprovechado su turno de control para replicar que en su formación hay “cero casos de corrupción” y ha contraatacado señalando que, en el entorno personal del presidente, “hay dos imputados por varios delitos --en relación a su mujer, Begoña Gómez y a su hermano--.
“Hace falta una cárcel entera si habláramos de todo el partido”, ha remachado el líder de Vox, reprochando a Sánchez que acuda al Congreso únicamente a “escupir su veneno” y “soltar las mierdas que le cuentan otros” en lugar de centrarse en la cuestión concreta que le había planteado en la sesión de control.
Choque por la sanidad pública y la atención a extranjeros
En su pregunta, Abascal ha interpelado a Sánchez sobre “por qué no les pregunta a los españoles si quieren que el dinero de sus impuestos se dedique a la atención sanitaria de medio mundo”. Incluso le ha instado a convocar una consulta nacional para que los ciudadanos decidan en referéndum sobre este asunto.
El líder de Vox sostiene que la sanidad pública atiende a millones de extranjeros “que no cotizan en España y se aprovecha del esfuerzo de los demás”, y añade que “y luego están esos otros que reciben la atención sanitaria y provocan el colapso”.
Ha avisado, además, de que el nuevo decreto anticrisis que se someterá a votación este jueves en el Pleno agravará aún más el problema. “No va a haber un país del mundo en el que no haya carteles y folletos anunciando que aquí se opera gratis a cualquiera que venga”, ha advertido.
En su réplica final, Sánchez ha respondido: “Me conmueve que hable de salud cuando la salud que a usted le importa es la de su cuenta bancaria”, y ha defendido que el Gobierno ha incrementado en 300.000 millones de euros las transferencias a las comunidades autónomas.
“Por tanto, si tanto le preocupa la sanidad, exija allí donde gobierna con el PP que efectivamente esos recursos no vayan en forma de regalos fiscales a las élites, sino a fortalecer la sanidad pública de esos territorios”, ha concluido el presidente.