Ampliación | Seis agentes del CESID implicados en el 23F y en su posterior encubrimiento

Documentos desclasificados revelan la implicación de seis miembros del CESID en el 23F y detallan las maniobras internas para encubrir su actuación.

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Imágenes del cordón policial que rodea el Congreso de los diputados durante el intento de Golpe de Estado por parte del Teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero. Europa Press

Imágenes del cordón policial que rodea el Congreso de los diputados durante el intento de Golpe de Estado por parte del Teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero. Europa Press

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Seis integrantes de la Agrupación Operativa de Misiones Especiales (AOME) del CESID, precedente del actual CNI, "participaron activamente" en el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y trataron después de ocultar su implicación, según recogen los documentos sobre la intentona golpista desclasificados por el Gobierno.

El informe, hecho público por el Ministerio de Defensa, detalla que los seis miembros "o bien conocían los hechos antes del 23 de febrero" o "planificaron un apoyo operativo que llevaron a efecto" y "posteriormente trataron de encubrir su participación activando una operación que justificara sus movimientos" durante aquel día.

En la documentación se identifica al capitán Francisco García Almenta, al capitán Vicente Gómez Iglesias, al sargento Miguel Sales, al cabo Rafael Monge Segura y al cabo José Moya Gómez, de quienes se afirma que "conocían los hechos concretos antes de que ocurrieran".

El archivo también hace referencia al comandante José Luis Cortina, jefe de la unidad de élite del CESID y absuelto en el juicio del 23F. Sobre él se indica que "no está comprobado" que tuviera conocimiento previo de la asonada, "pero hay indicios de que así fuera". En cualquier caso, "no se conoce ninguna actividad directa del comandante Cortina en relación con los hechos".

El documento precisa que no hay pruebas de que otros componentes del AOME supieran de antemano lo que iba a suceder, aunque añade que, con posterioridad, algunos miembros de la agrupación mostraron apoyo y "solidaridad" hacia quienes sí estuvieron implicados.

En cuanto al despliegue durante la jornada del 23F, los papeles desclasificados señalan que "el capitán García Almenta dispuso de los medios, emisores, receptores y vehículos y los distribuyó al sargento Miguel Sales, al cabo Rafael Monge y al cabo José Moya Gómez para el apoyo de la columna que se dirigió a las Cortes".

Asimismo, se recoge que "el capitán Gómez Iglesias se mantuvo en contacto con el capitán García Almenta y dirigió al cabo Rafael Monge en la marcha hacia el Congreso" y que "el sargento Sales Maroto y el cabo Moya Gómez realizaron misiones de control en la zona del Congreso".

Operación Míster y maniobras de encubrimiento tras el golpe

Sobre lo ocurrido después de la intentona, el documento indica que en la AOME "se dio orden de activar la 'Operación Míster'", una maniobra interna mediante la cual "se corrigieron fechas" con el fin de "justificar" los desplazamientos del personal de la unidad el 23F, tras una reunión convocada por Cortina con García Almenta, Sales Maroto y Monge Segura.

La cúpula del CESID ordenó entonces "un informe con carácter no judicial" para aclarar lo sucedido en la AOME durante esa jornada. A partir de ese trabajo interno y de las posteriores declaraciones ante el juez instructor del 23F "se comprobó" la existencia de "contradicciones" en los testimonios de García Almenta, Gómez Iglesias, Monge Segura y Sales Maroto. Como consecuencia, y por decisión de la dirección del CESID, Cortina y los citados agentes "causan baja" en la AOME.

El expediente añade otros episodios posteriores. Subraya que, tras la salida de Cortina y de los mandos implicados, se produjeron "faltas de disciplina y lealtad" hacia los nuevos responsables de la unidad "al solidarizarse con los que habían sido dados de baja". Pese a la "orden expresa" de no mantener contacto con ellos, varios miembros de la agrupación continuaron reuniéndose con los expulsados, lo que desembocó en la salida de otros cuatro agentes.

El texto desclasificado detalla también qué fue de los implicados. Cortina abandonó el Ejército después del proceso judicial del 23F y pasó a trabajar en tareas de asesoría, seguridad y en el sector armamentístico. Por su parte, Gómez Iglesias fue procesado, condenado y posteriormente indultado.

En cuanto al resto, el documento precisa que García Almenta no llegó a ser procesado y fue destinado al Estado Mayor Conjunto de la Defensa (EMACON); Monge fue trasladado al Servicio de Información de la Guardia Civil; Moya causó baja en la Guardia Civil tras ser expulsado del CESID; y Sales pasó destinado al DCI.