Ampliación | Una operadora del 112 en Valencia rebate a la Generalitat: “Es imposible que no llegara información al Cecopi”

Una gestora del 112 en Valencia desmonta la versión oficial sobre la riada mortal y acusa a los responsables políticos de no estar a la altura.

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La gestora de llamadas del 112 María Amparo López Boluda. Eduardo Parra - Europa Press

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María Amparo López Boluda, gestora de llamadas del teléfono de Emergencias 112 de la Comunidad Valenciana durante la dana del 29 de octubre de 2024, ha contradicho este lunes la versión del entonces secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, imputado en la causa penal. Ha asegurado que “es absolutamente imposible” que desde su departamento no se remitiera información al Cecopi y ha añadido que “uno tiene que estar muy anestesiado para no saber qué está pasando”.

La técnica ha comparecido ante la comisión del Congreso que analiza la gestión de la riada que causó 230 fallecidos solo en la provincia de Valencia. Allí ha detallado que la sala de recepción de llamadas se ubica en un edificio anexo al lugar donde se reúne el Cecopi activado aquel día.

El diputado de Compromís integrado en Sumar, Alberto Ibáñez, le ha pedido que valorase la tesis defendida por Argüeso ante el juez, según la cual en el Cecopi no recibían datos del 112. La compareciente fue llamada como personal “de refuerzo” por la “preemergencia” y ha subrayado que en esa jornada “estuvieron trabajando todos los efectivos”.

López Boluda ha remarcado que, conforme a la normativa valenciana, el Cecopi debe constituirse cuando hay una “preemergencia” como la de aquella alerta roja, una coyuntura que ha calificado de “excepcional”. “Hay que estar muy anestesiado como para no saber para qué está constituida esa reunión”, ha reiterado.

En este marco, ha indicado que en situaciones de este tipo “todo está protocolizado” porque “no cabe dar pie al error” y que toda la información que entra se deriva a las agencias correspondientes. Ha precisado que trabajan con 123 organismos, entre ellos bomberos, policías locales, Policía Nacional, Guardia Civil, Sanidad y Emergencias de la Generalitat (Emergen), que a su entender “estuvo haciendo su trabajo muy bien”.

“O sea, que esa información la tenían”, ha recalcado, admitiendo que le “sorprende” que a partir de ahí no se diera un “paso más”, ya fuera por “desconocimiento” o por otra causa. Preguntada por Sumar sobre qué pudo fallar el día de la riada, López Boluda ha concluido que los responsables políticos “no estuvieron a la altura”.

Pide dirigentes con “capacidad” y “temple”, no “anestesiados”

Según su testimonio, “no estaban preparados, estaban anestesiados, como en shock”, a diferencia del personal de Emergencias que, ha señalado, no puede permitirse bloquearse ni ponerse a llorar porque no se puede dejar a nadie sin atención. “Sabemos cuándo podemos llorar”, ha resumido.

Más adelante ha dicho sentirse “atacada” por la insistencia del portavoz del PP, Fernando de Rosa, que le preguntaba si su crítica alcanzaba también a los miembros del Gobierno central. “Yo no he venido a que nadie me ataque”, ha replicado, subrayando que se refería a los representantes de la Generalitat que, por ley, eran quienes ostentaban la competencia.

Ha insistido en que este tipo de episodios deberían servir para que “todos” aprendan y se eviten las batallas partidistas. “Los ciudadanos podemos ser de los partidos que queramos, de los sindicatos que queramos, pero cuando tenemos una emergencia necesitamos respuestas y necesitamos ayuda y necesitamos que haya alguien detrás con la suficiente capacidad y el suficiente temple para dar una solución”.

Más medios, fin de subcontratas y precariedad

Ibáñez también le ha planteado si supieron que Argüeso utilizó su cargo para “preocuparse por casos particulares cercanos a él”. López Boluda ha respondido que así se ha manifestado en sede judicial por una persona “bajo promesa o juramento de decir la verdad”.

Al margen de ello, ha reclamado un refuerzo de recursos y plantilla y la supresión de las subcontrataciones, como la actual gestión del servicio por la empresa Ilunion. “Deberíamos ser personal cuidado y directamente dirigido por la Administración”, ha sostenido, denunciando que se rigen por un “convenio de contact center”.

“Somos profesionales de las emergencias y no creo que en ese convenio haya cabida para nosotros. Estamos ahí porque en algún momento nadie supo ponernos en otro sitio”, ha señalado. Ha revelado que un contrato de 39 horas semanales supone un sueldo de 1.247,07 euros mensuales por convenio, más un plus de emergencia logrado hace años de 388,86 euros.

En esta línea, ha pedido a los cargos públicos que se tomen “en serio” el servicio y garanticen que “no haya intermediarios que puedan tener necesidades económicas sobre la emergencia”. También ha lamentado que, tras la dana, la plantilla no haya recibido apoyo psicológico individualizado, ya que solo se ofrecieron dos jornadas voluntarias fuera del horario laboral.

López Boluda ha acudido a la comisión con un obsequio: una ilustración realizada por un compañero afectado por la riada. Es un homenaje a las víctimas, especialmente a las personas mayores, en el que se ve una silla vacía en una estancia de una casa tradicional valenciana llena de barro, con la palabra 'Absents'.

“Nos dejamos allí la piel” en la noche de la riada

La trabajadora ha relatado que estuvo de servicio la tarde del 29 de octubre, aunque no le correspondía, porque “fue activada como refuerzo de la preemergencia”. Ha explicado que ese día terminaron incorporándose todos los efectivos del 112, ya que en su labor todo está “protocolizado”, especialmente cuando se declara una alerta roja por lluvias, algo que “no es algo que pase todos los días”.

“No sé si con 80 personas más habríamos podido coger todas las llamadas. Todos hicimos nuestro trabajo dejándonos allí la piel. Habríamos dado la vida por ser más operativos, pero el aluvión de llamadas era tanto que era humanamente imposible”, ha reconocido. Ha añadido que tratar de “dinamitar” la confianza en el personal de emergencias o insinuar que alguien al otro lado no va a actuar “de diez” le parece “un insulto”.

Ha admitido que, cuando llegó a su puesto a las 19.50, detectó algunas “incidencias” —como que ellos oían a quien llamaba pero los usuarios no les escuchaban, o que no podían rellamar—, problemas que ha atribuido a la caída de torres de comunicación por la riada. Ha explicado que después esas incidencias desaparecieron, por lo que descarta un fallo del sistema.

“Amparo, haz lo que puedas” fue el mensaje que le trasladó su superior al incorporarse, con unas 40 llamadas en espera. Ha indicado que durante su turno llegó a ver hasta 80 en cola, y que terminó a las 5.51 del día siguiente. Ha precisado que los operadores del 112 tienen en su carta de servicios la obligación de atender una llamada en menos de 10 segundos y mantener el buzón a cero.

La anticipación, clave entre la dana de 2019 y la de 2024

Interpelada por el PSOE sobre la diferencia entre la gestión de la dana de 2019 y la de 2024, López Boluda ha señalado un factor determinante: la anticipación. Ha recordado que en 2019 se activaron puestos de mando avanzado y se trabajó con avisos previos de preemergencia y preparación de la población. “Si sólo avisamos cuando nos cae encima, siempre será tarde”, ha enfatizado.

En cuanto al borrador previo a la alerta, ha indicado que no entra dentro de sus funciones, pero ha informado de que en octubre de 2022 se hicieron pruebas de Es Alert y que desde agosto de 2024 este sistema está operativo. “Y cuando está operativo está al cien por cien”, ha apostillado.