Las asociaciones militares de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (ASFASPRO), Unificada de Militares Españoles (AUME) y Unión de Militares de Tropa (UMT) han reclamado al Ministerio de Defensa que el anuncio de considerar la carrera militar como profesión de riesgo no se convierta en una “zanahoria electoral”; mientras que la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) sostiene que la propuesta carece de un horizonte “claro”.
“Preocupa a las tres asociaciones que esta solicitud de profesión de riesgo quede en un mero anuncio o zanahoria preelectoral y, si no se lleva a cabo de forma correcta, aumente el desequilibrio entre los militares adscritos al Régimen de Clases Pasivas y al de Seguridad Social”, han trasladado este viernes ASFASPRO, AUME y UMT en un comunicado conjunto.
Estas organizaciones se han pronunciado tras la reunión mantenida el jueves con la subsecretaria de Defensa, Adoración Mateos, y el director general de Personal, el General de División José Ramón Velón, un encuentro con las asociaciones profesionales con representación en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas.
A la reunión —que tuvo lugar después de que el Ministerio anunciara el inicio de los trámites para reconocer la carrera militar como profesión de riesgo— también asistió ATME, que ha descrito la cita como “una sesión sin respuestas concluyentes y sin documentación que avale la propuesta anunciada”.
Integrar a las asociaciones en el proceso
Días antes, ATME había pedido a Defensa la creación de una comisión de trabajo que permitiera la participación directa de las asociaciones profesionales en este procedimiento, denunciando que el departamento dirigido por Margarita Robles aún no las había convocado.
“La transparencia y el diálogo institucional no pueden limitarse a anuncios unilaterales, sino que deben articularse mediante espacios de trabajo que permitan un seguimiento real y documentado del proceso”, reclamaron.
Las cuatro asociaciones coinciden en la necesidad de contar con información detallada y con un cauce estable de participación. ATME ha señalado que, aunque en la reunión se indicó que las asociaciones profesionales serían “tenidas en cuenta”, no se aclaró si se pondrá en marcha un grupo de trabajo, una mesa técnica u otro instrumento permanente que garantice un seguimiento “efectivo” y “verificable” del desarrollo de la iniciativa.
“Garantías contra la brecha en las pensiones”
En concreto, ATME ha explicado que, durante la reunión, Mateos trasladó que Defensa pretende elevar una propuesta al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para que todo el personal militar quede incluido en el marco de las profesiones de riesgo, lo que abriría la puerta a la aplicación de coeficientes reductores y otras medidas ligadas a esa catalogación.
No obstante, la asociación ha criticado que esta explicación no fuera acompañada de documentación técnica, informes previos o borradores que permitieran valorar “la solidez, el alcance o la viabilidad real” de la medida.
ATME también ha lamentado que, pese a que en el encuentro se aseguró que la solicitud afecta al conjunto de las Fuerzas Armadas, no se ofreció “un posicionamiento explícito ni un compromiso formal” que despejara las dudas existentes.
La organización planteó además aclaraciones sobre cuestiones que considera “vitales”, como si la aplicación de la medida será voluntaria para quienes quieran acogerse a ella o si se extenderá al personal temporal que ha servido o sirve actualmente en las Fuerzas Armadas.
Por su parte, ASFASPRO, AUME y UMT subrayaron la necesidad de abordar la brecha en las pensiones de retiro, defendiendo que “no puede haber diferencias en la pensión de los militares en función de su adscripción a uno u otro régimen de personal, Seguridad Social o Clases Pasivas”; y reclamaron que el reconocimiento de la profesión de riesgo tenga un efecto “real” en quienes hayan abandonado las Fuerzas Armadas antes de alcanzar la edad de retiro.
Respuestas “escasas” y “poco concretas”
En este contexto, las tres asociaciones han reiterado su inquietud ante la posibilidad de que la solicitud de reconocimiento de la profesión de riesgo “quede en un mero anuncio o zanahoria preelectoral y, si no se lleva a cabo de forma correcta, aumente el desequilibrio entre los militares adscritos al Régimen de Clases Pasivas y al de Seguridad Social”.
En la misma línea, ATME ha incidido en que las explicaciones facilitadas por Defensa fueron “escasas” y “poco concretas”, manteniéndose una situación de “incertidumbre generalizada”.
“Por el momento, todo se limita a una iniciativa sin un horizonte claro de resolución. Quien espere un avance rápido, deberá asumir que el proceso podría prolongarse e incluso agotar la presente legislatura sin resultados tangibles”, han sentenciado desde la asociación.
Una nueva PNL de Vox
Paralelamente, Vox ha registrado de nuevo una Proposición No de Ley (PNL) para que se reconozca la profesión y el servicio en las Fuerzas Armadas como profesión de riesgo, incluyendo a los militares que se incorporaron antes del 1 de enero de 2011.
“El Congreso de los Diputados insta al Gobierno de España a extender el reconocimiento de la profesión y servicio en las Fuerzas Armadas como profesión de riesgo a todos los militares, incluidos aquellos que ingresaron antes del 1 de enero de 2011”, ha trasladado la formación de Santiago Abascal.
En febrero, la Comisión de Defensa del Congreso aprobó una iniciativa impulsada por Vox en el mismo sentido. Aquella propuesta salió adelante con los votos favorables de PP, Vox y UPN, la abstención del PNV y la ausencia de Junts, mientras que PSOE, Sumar, ERC y Bildu votaron en contra y quedaron en minoría.