El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha manifestado su intención de que, “en el plazo de 30 días”, se celebren elecciones en Venezuela “para que un gobierno democrático afronte una transición democrática”, tal y como establece “expresamente” la Constitución del país latinoamericano.
Azcón ha realizado estas declaraciones tras reunirse en su despacho del edificio Pignatelli, sede del Ejecutivo autonómico, con varios representantes de la comunidad venezolana en Aragón. Estos le han trasladado el contenido de dicha previsión constitucional, un día después del derrocamiento del presidente Nicolás Maduro, tras una intervención de Estados Unidos que incluyó ataques aéreos sobre Caracas y otras zonas del país.
“Creo que lo mejor que les podemos desear es que se convoquen elecciones en el plazo de 30 días se cumpla y Venezuela pueda volver de donde nunca debió salir, que es a la democracia y a la libertad”, ha reiterado el dirigente aragonés.
El presidente ha expresado su reconocimiento a “los representantes democráticos del pueblo venezolano” por acudir a la sede del Gobierno autonómico para explicar de primera mano la coyuntura que atraviesa Venezuela, una situación que ha descrito como “de esperanza en el futuro, pero también de inquietud y de preocupación por sus familiares, por sus amigos y por todos los hermanos venezolanos que en este momento viven una situación extraordinariamente preocupante”.
En cualquier caso, ha enfatizado que “la realidad es que hoy Maduro ya no es un dictador”, sino “un preso” y que, por ello, “los demócratas no tenemos que sentir ninguna pena, ninguna tristeza”.
“El narcodictador Maduro hoy está en una cárcel en Estados Unidos y eso significa que el drama que ha vivido el pueblo venezolano durante más de 20 años tiene un punto de inflexión y tiene una esperanza y una ilusión nueva”, ha añadido Azcón.
El jefe del Ejecutivo aragonés ha incidido en que los últimos 27 años de chavismo han provocado “nueve millones de exiliados y el empobrecimiento de un país rico, con una democracia devastada con miles y miles de presos políticos”.
“Lo que ha ocurrido durante estos 20 años de narcodictadura tiene unas consecuencias dramáticas”, ha resumido, subrayando que este escenario “de ilusión” representa “una oportunidad para lo esencial: que la democracia y la libertad llegue a Venezuela”.
“Es el momento de mantenernos unidos”
Por su parte, el portavoz de Vente Venezuela, el movimiento político encabezado por la Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, Alejandro Landaeta, ha agradecido al presidente aragonés que les haya brindado la posibilidad de expresarse para “seguir llevando adelante el mensaje de liberar a Venezuela de un sistema oprobioso” que les ha mantenido “cautivos” durante 26 años. “Hoy vemos los frutos de un trabajo que se ha venido realizando a través de muchos años por todos los venezolanos”, ha apuntado.
Landaeta ha rememorado que el 28 de julio de 2024 la ciudadanía venezolana acudió a las urnas porque tiene “un sentido altamente democrático”: “Creemos en el desarrollo de la democracia para el desarrollo de la sociedad y, de esa forma, los venezolanos hemos venido actuando”.
Todo ello, ha señalado, mientras el país “está tomado por una estructura criminal” que les ha impedido “el goce y disfrute” de sus derechos como ciudadanos, lo que les ha obligado a “solicitar la ayuda internacional para poder lograr los objetivos”, en alusión a la intervención estadounidense.
En este contexto, ha considerado que “hoy el escenario es otro” y que ya se percibe “una transición ordenada”, tal y como trasladan su presidente electo, Edmundo González Urrutia, y la líder María Corina Machado.
“Acabamos de salir de un capítulo, creo que el momento político es otro y es el momento de mantenernos unidos”, ha indicado Landaeta, quien ha advertido de que “está en juego no solamente la libertad de todo un pueblo, sino la seguridad de todo un continente”.
Ha admitido que “hay opiniones encontradas”, pero ha remarcado que, tras “26 años de maltrato donde se ha mancillado todo un pueblo”, el derecho a la vida y a la libertad “es un derecho inalienable” que ha sido “violentado sistemáticamente” desde la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999.
“Hoy es un motivo no de celebración porque todavía no hemos logrado el objetivo completamente, pero es el inicio de una nueva etapa que va a cambiar radicalmente la situación geopolítica no solamente de Venezuela”, ha concluido.